Anafilaxia: los signos de alerta de una reacción que puede comprometer la respiración y la circulación

La anafilaxia es una reacción alérgica grave de aparición rápida que puede comprometer la respiración, la circulación y el nivel de consciencia. Una especialista explica cómo reconocer sus síntomas y qué hacer ante una sospecha.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Anafilaxia: los signos de alerta de una reacción que puede comprometer la respiración y la circulación

    A diferencia de una reacción alérgica leve, no se limita a síntomas localizados como picor o ronchas, sino que afecta al organismo de manera general, pudiendo alterar la respiración, la tensión arterial, el ritmo cardiaco o el estado de consciencia. La anafilaxia es una emergencia médica que puede evolucionar en cuestión de minutos y poner en riesgo la vida de una persona. 

    Según explicó Gema García, jefa de servicio de Alergología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja, en estos casos el sistema inmunitario libera sustancias que provocan inflamación, estrechamiento de los bronquios, descenso de la tensión arterial y, en ocasiones, edema en zonas como la garganta o la lengua.

    "La evolución puede ser muy rápida, así que no conviene esperar a ver si mejora. Ante una sospecha clara, la adrenalina intramuscular es el tratamiento de primera elección", afirmó la especialista.

    Causas frecuentes según la edad

    La alergóloga señaló que los desencadenantes más habituales pueden variar según la edad y la historia clínica de cada persona.

    En los niños, los alimentos se encuentran entre las causas más frecuentes de anafilaxia. Entre ellos destacan la leche, el huevo, los frutos secos, el cacahuete, el pescado y el marisco.

    En los adultos, además de algunos alimentos, cobran especial relevancia los medicamentos y las picaduras de insectos, como las de abejas y avispas. Entre los fármacos implicados con mayor frecuencia se encuentran los antibióticos betalactámicos y algunos antiinflamatorios.

    Asimismo, García indicó que existen factores que pueden intensificar una reacción alérgica, como realizar ejercicio físico tras consumir un alimento concreto, el consumo de alcohol, la toma de antiinflamatorios, las infecciones o el cansancio importante.

    "Por eso, cuando se estudia una anafilaxia, no basta con preguntar qué comió o qué medicamento tomó la persona, sino que es necesario reconstruir todo el contexto", señaló.

    Cómo diferenciar una anafilaxia de una alergia leve

    De acuerdo con la especialista, una reacción alérgica leve suele manifestarse con síntomas como picor, ronchas, enrojecimiento de la piel, estornudos, lagrimeo o molestias digestivas moderadas.

    Sin embargo, la señal de alarma aparece cuando la reacción afecta a la respiración o a la circulación. Entre los síntomas que pueden indicar una anafilaxia se encuentran:

    • Dificultad para respirar.

    • Tos persistente.

    • Pitidos en el pecho.

    • Opresión torácica.

    • Voz ronca.

    • Sensación de cierre en la garganta.

    • Hinchazón de la lengua.

    • Vómitos repetidos.

    • Dolor abdominal intenso.

    • Mareo.

    • Palidez o pérdida de conocimiento.

    La especialista también advirtió que no todas las anafilaxias presentan urticaria visible, una situación que puede retrasar la identificación del cuadro por parte de quienes rodean al paciente.

    Qué hacer ante una sospecha de anafilaxia

    García recomendó actuar con rapidez. Si la persona dispone de un autoinyector de adrenalina y los síntomas son compatibles con una anafilaxia, debe administrarse cuanto antes en la cara externa del muslo.

    Posteriormente, indicó que se debe administrar el corticoide en la dosis prescrita y un antihistamínico, para después acudir a un servicio de urgencias.

    "Siempre que se emplea la adrenalina se necesita valoración por parte de personal médico", explicó.

    Mientras llega la ayuda sanitaria, la especialista aconseja colocar a la persona tumbada con las piernas elevadas si presenta mareo o debilidad. En caso de dificultad respiratoria, puede permanecer algo incorporada, aunque debe evitar caminar o levantarse de forma brusca.

    Finalmente, recordó que los antihistamínicos pueden aliviar síntomas como el picor o las ronchas, pero no sustituyen a la adrenalina cuando existe riesgo vital.

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