La polimialgia reumática afecta principalmente a adultos mayores y provoca dolor y rigidez en hombros y caderas. El Dr. Ricardo Gago, reumatólogo, advirtió que hasta un 20% de los pacientes puede desarrollar arteritis de células gigantes.

Durante la Convención Anual de la Asociación de Reumatólogos de Puerto Rico, el doctor Ricardo Gago, presidente entrante de la entidad, abordó los desafíos en el diagnóstico de la polimialgia reumática, una condición inflamatoria que afecta principalmente a personas mayores y que con frecuencia puede confundirse con otras enfermedades reumatológicas.
Según explicó el especialista, muchos pacientes llegan a consulta tras presentar marcadores inflamatorios elevados en los análisis de laboratorio, mientras que las pruebas para otras enfermedades autoinmunes resultan negativas, lo que puede retrasar la identificación de la condición.
De acuerdo con el Dr, la enfermedad suele aparecer de forma abrupta y se caracteriza por una intensa rigidez matutina que compromete especialmente los hombros y las caderas.
Los pacientes reportan dificultades para realizar actividades cotidianas como levantarse de la cama, vestirse, lavarse los dientes o elevar los brazos. Esta limitación puede prolongarse durante gran parte de la mañana y afectar significativamente la calidad de vida.
El especialista señaló que, aunque pueden presentarse síntomas en manos, muñecas o pies, el compromiso suele ser más proximal, concentrándose principalmente en hombros y caderas.
El especialista explicó que no existe una prueba única que confirme la polimialgia reumática. Por ello, el proceso diagnóstico requiere descartar otras condiciones que también pueden causar dolor e inflamación.
Entre las evaluaciones habituales se incluyen estudios para verificar el funcionamiento de la tiroides, descartar diabetes descontrolada y evaluar enfermedades reumatológicas como la artritis reumatoide.
Asimismo, indicó que entre los principales marcadores inflamatorios que se evalúan se encuentran la proteína C reactiva (PCR) y la velocidad de sedimentación globular (VSG). Según explicó, la proteína C reactiva es una de las herramientas más específicas para identificar la inflamación asociada a la polimialgia reumática.
Uno de los aspectos destacados por el especialista fue la relación entre la polimialgia reumática y la arteritis de células gigantes, una forma de vasculitis que puede presentarse en aproximadamente el 20% de los pacientes.
Entre los síntomas de alarma mencionó visión borrosa, dolor de cabeza, sensibilidad en el cuero cabelludo, molestias al masticar e incluso sensación de hormigueo en la lengua.
El médico enfatizó que la aparición de estos síntomas debe ser comunicada de inmediato al equipo tratante para facilitar una evaluación oportuna y prevenir complicaciones.
Según El Dr. Gago, una de las características distintivas de la polimialgia reumática es su rápida respuesta al tratamiento con prednisona, incluso a dosis bajas.
El especialista explicó que esta mejoría temprana no solo ayuda a controlar los síntomas, sino que también puede aportar información útil para confirmar el diagnóstico.
Aunque la prednisona continúa siendo el tratamiento inicial, el Dr señaló que actualmente existen otras estrategias terapéuticas para evitar la acumulación de esteroides a largo plazo. Entre ellas mencionó inmunosupresores como el metotrexato y tratamientos dirigidos contra la interleucina 6.
Finalmente, el reumatólogo afirmó que el enfoque moderno del tratamiento ya no se limita al control de los síntomas.
"Hoy en día no buscamos solamente controlar la enfermedad; buscamos llevar al paciente a una remisión y acercarlo lo más posible a una calidad de vida plena", señaló.
Por ello, insistió en la importancia de consultar tempranamente ante los síntomas y mantener un seguimiento adecuado para evitar complicaciones y preservar la funcionalidad del paciente.