Cofundadora del doctorado de psicología de Ponce Health Science University, fue presidenta de la ASSMCA (Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción) y decana. Una vida al servicio de los demás.

Una mujer religiosa, amante de la poesía, la pintura y la buena música; disfruta ver las montañas que le traen paz y con un amor infinito por su familia; así es la doctora Nydia Ortiz, quien a pesar de muchas adversidades siempre tiene una sonrisa para todos los que la rodean y brinda lo mejor de sí, a los demás.
Proviene de una región de pocos recursos de Puerto Rico, pero gracias al trabajo en equipo de su familia y de su comunidad, terminó sus estudios en la Universidad Católica, en la cual, años después se convertiría en una gran catedrática.
Asegura que el enseñar fue el gran sueño que tuvo desde pequeña y que gracias a sus profesores, quienes identificaron su talento, inició el camino de la enseñanza.
"La academia es el lugar perfecto para prepararse y crecer como persona y profesional"
Inspirar en valores y enseñar lo que, realmente, vale la pena: La vida: Con esta frase la doctora Ortiz resume lo que siente por esta profesión con la que puede servir y ayudar a los demás, no solo a sus estudiantes, sino, a todos los que, ella siente, que la necesitan; estar al servicio de los demás es la forma de agradecerle a la vida por todo lo que ha recibido.
Su aporte académico ha sido fundamental desde 1998, año en el que llegó a la Ponce Health Science University, como decana y donde, además, fue decana de la Escuela de Ciencias Conductuales y de Cerebro.
En 1999, junto a su esposo, el doctor José Pons, inició el programa doctoral de psicología clínica, el cual ha sido muy exitoso y ha acogido decenas de estudiantes no solo de Puerto Rico, sino de varios países alrededor del mundo y también precedió la Asociación de Psicología de Puerto Rico.
El servir a la comunidad es su mayor pasión. Asegura que "muchas veces los pacientes con enfermedades mentales son discriminados y algunas veces no son atendidos de manera adecuada".
Razón por la cual, ha dirigido toda su lucha a la equidad en la salud, pues afirma que todos tenemos los mismos derechos sin importar nadar.
La doctora Ortiz vive con varios temores, pero el mayor de ellos refiere a las pérdidas tempranas de seres queridos. Sin embargo, asegura que ha aprendido a vivir con estos temores que son una realidad.
"El apoyo que me dan es lo central". Casada desde hace 32 años con el doctor José Pons, dos hijos y dos nietas; así está conformada la familia de la doctora Ortiz, quien no niega su amor infinito, pues ellos le han dado la fortaleza para sobrellevar la fibrilación, una arritmia o alteración del ritmo cardiaco, que hace que el corazón late más rápido de un estado normal.
No cabe duda que el diagnóstico de esta enfermedad la tomó por sorpresa, lo que le generó episodios de ansiedad, pero gracias al apoyo de su familia y seres queridos y con la ayuda de especialistas, ha podido llevar una vida normal y poco a poco está retomando su vida laboral.
La catedral de Santiago de Compostela; a ella llegó por el famoso camino a Santiago en 2022 para encomendarse a Dios, encomendar a su familia y por supuesto, su salud, asegurando que repetirá la misma ruta en mayo de 2027, si su salud mejora.