SIRT1: El gen detrás del cáncer de próstata más agresivo que lograron bloquear

Investigadores de la Universidad de Columbia identificaron al gen SIRT1 como un factor clave en el desarrollo del cáncer de próstata neuroendocrino, una variante agresiva resistente a la terapia hormonal. Además, demostraron que su inhibición genética y farmacológica redujo el crecimiento tumoral en modelos animales.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    SIRT1: El gen detrás del cáncer de próstata más agresivo que lograron bloquear

    Uno de cada seis hombres desarrollará cáncer de próstata a lo largo de su vida. Aunque la terapia de privación de andrógenos (TPA) sigue siendo el tratamiento estándar para esta enfermedad, muchos pacientes terminan desarrollando resistencia al tratamiento, lo que favorece la aparición del cáncer de próstata neuroendocrino, una de las formas más agresivas y difíciles de tratar.

    Un equipo de investigadores del Centro Médico Irving de la Universidad de Columbia identificó al gen SIRT1 como un impulsor del cáncer de próstata neuroendocrino. 

    El estudio, publicado en la revista científica Journal of Experimental Medicine, mostró que bloquear la actividad de este gen puede frenar el crecimiento tumoral y revertir características asociadas con esta variante resistente a los tratamientos convencionales.

    Un gen relacionado con la progresión tumoral

    El equipo, liderado por los profesores Cory Abate-Shen y Andrea Califano, realizó un cribado genético en modelos de cáncer de próstata para identificar mutaciones recurrentes.

    Como resultado, los investigadores identificaron 75 genes candidatos relacionados con la progresión de esta enfermedad. Entre ellos, SIRT1 destacó como el más prometedor. Este gen codifica una enzima involucrada en procesos biológicos esenciales, como la regulación de la expresión genética y el metabolismo celular.

    Los análisis posteriores mostraron que la activación de SIRT1 favorece la expresión de marcadores característicos del cáncer de próstata neuroendocrino. Asimismo, cuando los investigadores incrementaron la actividad de este gen en células con baja expresión de SIRT1, observaron un aumento significativo de las características asociadas con esta variante tumoral.

    Los investigadores señalan que SIRT1 también participa en la llamada "plasticidad de linaje", un proceso mediante el cual las células tumorales modifican sus características biológicas para adaptarse y volverse resistentes a los tratamientos.

    Inhibir SIRT1 frenó el crecimiento tumoral

    Los resultados mostraron que la inhibición de SIRT1 redujo drásticamente el crecimiento tumoral en ratones con cáncer de próstata neuroendocrino.

    Además, los investigadores utilizaron Selisistat, un inhibidor de SIRT1 aprobado por la FDA y desarrollado originalmente para el tratamiento de la enfermedad de Huntington. Según el estudio, la administración de este fármaco logró revertir de manera significativa características propias del fenotipo neuroendocrino en los tumores analizados.

    Potencial para futuros tratamientos

    De acuerdo con los autores, los resultados sugieren que SIRT1 no solo participa en el crecimiento tumoral, sino también en los mecanismos de plasticidad celular que permiten que algunos cánceres de próstata evolucionen hacia formas más agresivas y resistentes a los tratamientos hormonales.

    "Nuestros hallazgos demuestran que SIRT1 desempeña un papel fundamental en la promoción del cáncer de próstata neuroendocrino", señaló Cory Abate-Shen. 

    La investigadora añadió que estos resultados posicionan a SIRT1 como una diana terapéutica clínicamente viable que merece ser evaluada en futuros estudios clínicos en humanos.


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