El consumo de alcohol entre los adultos jóvenes en Estados Unidos mantiene una tendencia descendente. Los resultados de la Encuesta Nacional sobre Consumo de Drogas y Salud (NSDUH) de 2025 muestra su descenso.

En términos poblacionales, 16,7 millones de adultos de 18 a 25 años reportaron consumo de alcohol en el último mes durante 2025, frente a 17 millones en 2021. Aunque la diferencia porcentual puede parecer moderada, forma parte de una tendencia sostenida que también se ha observado en otras mediciones nacionales.
Entre los adultos de 18 a 25 años, el porcentaje que informó consumo excesivo o binge drinking durante el último mes descendió de 30,0 % en 2021 a 26,7 % en 2025. Esto representa alrededor de 9,6 millones de personas en 2025.
También disminuyó el consumo intensivo de alcohol. La proporción de jóvenes de 18 a 25 años que reportó heavy alcohol use durante el último mes pasó de 7,1 % en 2021 a 6,3 % en 2025, equivalente a unos 2,3 millones de personas. La encuesta considera consumo intensivo el binge drinking durante cinco o más días en los últimos 30 días.
Para la NSDUH, el binge drinking se define como consumir cinco o más bebidas en una misma ocasión para los hombres o cuatro o más para las mujeres, al menos un día durante los últimos 30 días.
A pesar de la tendencia a la baja, el consumo de alcohol continúa teniendo una presencia importante entre los adultos jóvenes. En 2025, casi la mitad de las personas de 18 a 25 años había consumido alcohol durante el último mes, y más de una cuarta parte había reportado binge drinking en ese periodo.
Además, un análisis publicado en JAMA Psychiatry en agosto de 2026, basado en las encuestas NSDUH de 2021 a 2024, encontró descensos en la prevalencia de trastorno por consumo de alcohol en algunos grupos de edad, particularmente entre determinados segmentos de adultos jóvenes.
Entre los hombres de 21 a 34 años, por ejemplo, la prevalencia pasó de 20,0 % en 2021 a 17,0 % en 2024; entre las mujeres del mismo grupo de edad descendió de 15,0 % a 12,6 %.
Los investigadores han planteado diferentes hipótesis para explicar la disminución del consumo entre generaciones jóvenes, entre ellas cambios en las normas sociales, estilos de vida, prioridades personales y patrones de interacción social. Sin embargo, estas posibles explicaciones no deben presentarse como causas demostradas a partir de los datos de prevalencia.
El estudio Monitoring the Future reportó que, mientras el consumo de alcohol ha disminuido, el cannabis se mantiene en niveles históricamente elevados entre los adultos jóvenes, y el vapeo de nicotina continúa siendo frecuente en este grupo.
Lo que sí resulta evidente es que el descenso del alcohol ocurre al mismo tiempo que otros patrones de consumo están cambiando. Esta coexistencia no demuestra que una sustancia esté sustituyendo a otra. Son tendencias que deben analizarse por separado.
Los datos disponibles sugieren que el alcohol está perdiendo parte de su presencia entre los adultos más jóvenes de Estados Unidos. La NSDUH de 2025 registró descensos tanto en el consumo durante el último mes como en el binge drinking, el consumo intensivo y el trastorno por consumo de alcohol entre las personas de 18 a 25 años.
Sin embargo, la misma información muestra que los patrones de riesgo persisten: 26,7 % de los adultos de 18 a 25 años reportó binge drinking en el último mes y 13,1 % cumplió criterios de trastorno por consumo de alcohol durante el último año.