El balance de víctimas continúa aumentando tras el sismo de magnitud 7,4 que golpeó el occidente del país, mientras equipos de rescate trabajan entre estructuras colapsadas y las autoridades evalúan la magnitud de los daños.

El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia deja al menos 213 personas fallecidas y más de 1.000 heridas, según los reportes disponibles hasta este martes. Las labores de búsqueda y rescate continúan en varias zonas afectadas, especialmente en Cali y Pereira, donde se han registrado estructuras colapsadas y personas atrapadas entre los escombros.
El epicentro del movimiento telúrico se ubicó en San José del Palmar, Chocó, a unos 240 kilómetros al oeste de Bogotá. El sismo también fue sentido con fuerza en la capital y en otras regiones del país.
Cali y Pereira enfrentan una de las situaciones más críticas tras el terremoto. En Cali, las autoridades reportaron al menos 95 fallecidos, 949 heridos y 239 personas atrapadas entre los escombros.
En Pereira también se registraron edificios colapsados y operaciones de rescate durante la noche. Rescatistas, paramédicos, voluntarios y residentes utilizaron linternas y herramientas para remover escombros y localizar posibles sobrevivientes.
La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, informó además que cerca de 5.000 viviendas habían colapsado totalmente en el departamento, sin incluir a Cali en ese cálculo.
Por su parte, Asocapitales señaló que Bogotá y Medellín no presentaban daños graves y mantenían activos sus protocolos de verificación.
Nils Grede, director en Colombia del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas, indicó que alrededor de 5.000 edificios resultaron afectados por el terremoto.
El funcionario advirtió que las necesidades humanitarias podrían aumentar en los próximos días, especialmente por la necesidad de garantizar alimentos y suministros básicos para las comunidades damnificadas.
La situación podría ser especialmente compleja en Chocó debido a las dificultades de acceso a algunas comunidades. Grede señaló que las limitaciones de infraestructura y las condiciones de las vías podrían retrasar la llegada de ayuda a una población de más de medio millón de personas.
Mientras aumenta el balance de víctimas, los equipos de emergencia mantienen las labores de búsqueda y rescate en las zonas donde se reportan personas atrapadas.
Las autoridades continúan evaluando los daños y coordinando la respuesta a la emergencia. El presidente Abelardo de la Espriella convocó un comité de emergencia para definir las acciones frente al desastre.
El número de fallecidos, heridos y personas afectadas podría continuar cambiando mientras avanzan las operaciones de rescate y se obtiene información de las zonas más afectadas.