Según el informe de Espacios Abiertos de Puerto Rico, existe un hueco fiscal en el programa de salud Medicaid, afectando entre 7.000 a 1 millón de personas, que podrían perder los beneficios médicos de este programa.
Este informe también advierte que el financiamiento federal podría reducirse hasta en un 90% si el congreso de los Estados Unidos no autoriza, antes del 30 de septiembre de 2027, los fondos vigentes de Medicaid que son de más de $3.700 millones, lo que significa que pasaría de, al menos, unos $4.000 millones a tan solo $500 millones.
Siendo así, el gobierno de Puerto Rico tendría la tarea de buscar otros lugares para poder cubrir dicho hueco para evitar un colapso en el sistema de salud, ya que el recorte de fondos podría afectar tanto a pacientes como profesionales y hospitales.
"La manera en la que Medicaid se financia, difiere en cómo se financian los estados en los que se calcula un porcentaje y ese porcentaje le indica al gobierno estatal el nivel de aportación federal", informó Angelica Marrero, subdirectora de investigación de espacios abiertos de Puerto Rico.
Para la economista esta situación es bastante preocupante teniendo en cuenta que la población de Puerto Rico es una población vulnerable y que al menos la mitad de ella es beneficiaria de Medicaid (1.3 millones de residentes), siendo los niños y las personas de la tercera edad, las más afectadas.
"El congreso ha condicionado ciertos fondos a que se aumente el pago a proveedores... Un financiamiento más reducido por parte del gobierno federal, puede poner en jaque estos servicios y para Puerto Rico mantener ese nivel de pagos, se necesita ver de dónde salen esos fondos, acotó Marrero.
La experta en economía aseguró que falta una solución permanente, ya que los habitantes de la isla están en una incertidumbre constante por lo que está pasando con este programa.
Finalmente, el informe de espacios abiertos aconsejó la creación de un plan de contingencia, exhortando al Congreso a eliminar el tope anual de financiamiento para la isla.