El Dr. Edwin Rodríguez, cardiólogo intervencionista de adultos y niños, formó parte de una brigada humanitaria que brindó atención médica en las áreas afectadas por los terremotos en Venezuela y alertó sobre los desafíos sanitarios que enfrentan las comunidades damnificadas.

Mientras miles de personas intentan recuperarse de los terremotos que sacudieron varias regiones de Venezuela, un grupo de profesionales de la salud de Puerto Rico se trasladó al país para ofrecer asistencia médica y evaluar las necesidades más urgentes de las comunidades afectadas. Entre ellos se encontraba el Dr. Edwin Rodríguez, cardiólogo intervencionista de adultos y niños, quien compartió su experiencia durante una entrevista con Medicina y Salud Pública.
Rodríguez explicó que la brigada llegó a las zonas impactadas para ofrecer atención médica y conocer de primera mano las necesidades de la población.
Durante su estancia encontraron personas con heridas, contusiones, lesiones musculoesqueléticas y afecciones derivadas de las difíciles condiciones de vida en los campamentos temporales establecidos tras la emergencia.
El especialista relató que muchas familias permanecen en casetas de campaña, expuestas a altas temperaturas y con acceso limitado a servicios básicos, mientras continúan las labores de búsqueda y recuperación en las áreas afectadas.
Aunque la misión estuvo enfocada inicialmente en atender las necesidades médicas inmediatas, el cardiólogo destacó que una parte importante de las consultas estuvo relacionada con el impacto emocional de la tragedia.
Según explicó, atendieron personas que acudían preocupadas por dolor torácico y otros síntomas asociados al estrés extremo provocado por la pérdida de familiares, viviendas y pertenencias.
"Tenemos personas que estaban con dolor de pecho. Muchas veces pensaban que estaban sufriendo un infarto, pero se trataba de manifestaciones relacionadas con el estrés", señaló.
El desafío de atender una emergencia de gran magnitud
El médico describió la dimensión de los daños observados durante la misión y explicó que muchas de las comunidades afectadas enfrentan dificultades para acceder a atención médica debido al deterioro o colapso de infraestructuras sanitarias cercanas.
Asimismo, indicó que los equipos humanitarios han identificado riesgos que podrían agravarse en las próximas semanas, incluyendo infecciones respiratorias, enfermedades gastrointestinales y dificultades para que pacientes con enfermedades crónicas continúen sus tratamientos.
"Cuando disminuya la atención internacional es cuando muchas personas comenzarán a enfrentar mayores dificultades para acceder a medicamentos y servicios médicos", advirtió.
Rodríguez también destacó el esfuerzo de los equipos de rescate y de los ciudadanos que participan diariamente en la remoción de escombros.
Durante la misión médica atendieron rescatistas con lesiones físicas y observaron las consecuencias emocionales que puede generar la exposición constante a situaciones traumáticas.
El especialista recordó el caso de un voluntario que sufrió una fuerte afectación psicológica tras no poder completar el rescate de una niña atrapada bajo los escombros, una experiencia que evidencia la carga emocional que enfrentan quienes participan en estas labores.
La participación en Venezuela forma parte de una trayectoria de casi 30 años dedicada a misiones humanitarias en distintos escenarios de emergencia.
El especialista aseguró que continuará participando en este tipo de iniciativas mientras le sea posible y adelantó que ya se coordinan nuevas visitas médicas para apoyar a las comunidades afectadas.
"Mientras yo pueda, seguiré haciéndolo por la gente, porque es lo que me da satisfacción", concluyó.