Biosimilares, JAK inhibidores y genéricos: Cómo funcionan los tratamientos para enfermedades reumáticas

En el Congreso PANLAR 2026, celebrado en Panamá del 27 al 30 de abril, un experto explicó en detalle cómo han evolucionado los tratamientos para enfermedades reumáticas y qué deben conocer los pacientes sobre biológicos, biosimilares, inhibidores de JAK y genéricos.

Laura Guio

    Biosimilares, JAK inhibidores y genéricos: Cómo funcionan los tratamientos para enfermedades reumáticas

    El camino hasta los tratamientos actuales fue largo. El especialista recordó que pasaron 63 años desde las primeras investigaciones con sales de oro hasta la llegada de la leflunomida, con hitos fundamentales en el camino. 

    Uno de ellos fue el descubrimiento de los corticoides, que generó tal entusiasmo que sus creadores recibieron el Premio Nobel de manera casi inmediata. 

    Durante la ponencia del Dr. Rodrigo García Salinas, coordinador del Grupo de Estudio de Espondiloartritis y Artritis Psoriásica de PANLAR y médico del Hospital Italiano de La Plata, ofreció una panorámica clara y accesible sobre la innovación terapéutica en reumatología y el rol activo que deben asumir los pacientes frente a estas opciones.

     "Pacientes que iban en silla de ruedas les daban corticoide y al otro día se levantaban, parecía la Biblia", recordó García Salinas, describiendo el impacto que tuvo ese hallazgo en su momento. Luego vino el metotrexato, que según el médico "cambia el paradigma del tratamiento de la artritis reumatoide", y ya en los primeros años de los 2000 irrumpieron las terapias biológicas.

    ¿Qué es exactamente una terapia biológica?

    Para el Dr. García Salinas, la confusión sobre este término es frecuente y vale la pena aclararlo. 

    "Una terapia biológica es un tratamiento producido por un organismo vivo", explicó, señalando que son células vivas las que fabrican estas moléculas mediante ADN recombinante e ingeniería genética. 

    Eso implica, necesariamente, que ningún biológico puede ser absolutamente idéntico a otro. "Ni siquiera una madre que tiene dos gemelos son idénticos, porque la biología tiene esto", graficó.

    Para ilustrar la diferencia de complejidad con los medicamentos tradicionales, el especialista comparó un antiinflamatorio convencional como el diclofenac, de estructura química sencilla, con un anticuerpo monoclonal, que sería en escala de complejidad como "la construcción de un tren de alta velocidad o de un avión". 

    Esta diferencia explica, en buena parte, el alto costo histórico de los biológicos y el impacto que tuvo su aparición en los presupuestos de salud.

    El biosimilar no es una copia de menor calidad

    Uno de los puntos que el médico subrayó con mayor énfasis fue el concepto de biosimilar y los mitos que lo rodean. Un biosimilar, aclaró, no es simplemente una versión genérica de un biológico, sino una molécula que debe demostrar ante agencias regulatorias como la FDA o la EMA que no existen diferencias clínicamente relevantes respecto al original en términos de seguridad y eficacia.

     "Un biosimilar es una definición que hacen las agencias regulatorias que dicen que la molécula tiene que ser similar a la original, no idéntica", precisó, y añadió que lo que se exige es que "no haya diferencias entre el producto biológico original con respecto a la seguridad y la eficacia".

    García Salinas presentó un estudio propio realizado en el Hospital Italiano de La Plata, donde pacientes que usaban adalimumab original fueron cambiados a un biosimilar de Sandoz. 

    "Evaluamos si este cambio le generaba algo en la enfermedad y realmente no hubo cambios en la actividad de la enfermedad", afirmó, destacando que el resultado también permitió al pagador "adquirir mayor cantidad de medicamentos porque el precio era mucho más bajo".

    El efecto nocebo: Cuando la mente complica el tratamiento

    Un fenómeno poco conocido pero relevante en la práctica clínica es el llamado efecto nocebo, que el especialista definió como el deterioro percibido por el paciente que cree que el nuevo medicamento le irá peor simplemente porque no es idéntico al anterior. 

    "No es la misma caja, no es el mismo color de medicamento, no es el mismo autoinyector y cree que está recibiendo otro tratamiento y eso hace que su enfermedad empeore", explicó, insistiendo en que ese empeoramiento "no tiene que ver porque su enfermedad anda mal, sino porque uno cree que va a empeorar". Por eso, la educación al paciente es, para él, una herramienta terapéutica en sí misma.

    Los inhibidores de JAK: Eficaces, orales y con matices importantes

    El otro gran bloque de la presentación estuvo dedicado a los inhibidores de JAK, moléculas de administración oral que actúan bloqueando receptores intracelulares implicados en la inflamación. 

    A diferencia de los biológicos, que atacan proteínas externas, estos medicamentos "van a actuar en un receptor que es uno de los receptores que generan la inflamación en la artritis reumatoide". Entre los más conocidos en Latinoamérica mencionó el tofacitinib, el baricitinib y el upadacitinib.

    Sus ventajas son claras: "Son selectivos y reversibles. Yo tomo uno hoy y si dejo de tomar ya no tengo más droga en el cuerpo rápidamente", lo que resulta especialmente útil ante infecciones u otras situaciones que requieren suspender el tratamiento de forma inmediata. Sin embargo, el especialista fue cuidadoso al señalar que algunos estudios han reportado riesgos cardiovasculares y de cáncer asociados al tofacitinib, por lo que siempre debe hacerse un balance. 

    "Una cosa no es buena, pero tampoco es bueno tener la enfermedad activa porque si la enfermedad está activa va a tener mucho más problemas el paciente que no tomando la medicación", enfatizó.

    El problema de los genéricos sin estudios de bioequivalencia

    La facilidad con que se pueden sintetizar los inhibidores de JAK abre la puerta a un problema serio: la proliferación de versiones genéricas sin los estudios requeridos. Con humor, el médico ilustró la situación comparando la producción clandestina de estos medicamentos con la serie Breaking Bad. 

    Pero más allá de la anécdota, el mensaje fue directo: en Argentina existen más de nueve marcas de tofacitinib, "de las cuales solo una tiene estudios de bioequivalencia". La recomendación fue clara: "Cuando vean tofacitinib de marcas distintas, asegúrense de que tengan esos estudios".

    El llamado a la acción: pacientes informados y comprometidos

    Al cerrar su presentación, el Dr. García Salinas dejó un mensaje orientado tanto a profesionales como a pacientes y asociaciones. Resumió su postura en una idea central: "Todos los medicamentos aprobados, originales, genéricos y biosimilares, si son debidamente estudiados, son seguros y efectivos". 

    Desde PANLAR, se promueve activamente el uso de biosimilares por su impacto en los costos del sistema de salud y en el acceso de los pacientes a tratamientos que antes estaban fuera de su alcance.

    El rol del paciente, subrayó, es activo: participar en las decisiones con su médico, buscar información confiable, comprender las diferencias entre las opciones disponibles y, sobre todo, "defender el acceso equitativo a tratamientos de calidad".


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