Las autoridades investigan fallecimientos en dos unidades neonatales. En un hospital identificaron ambos microorganismos, pero todavía no se ha establecido si causaron las muertes.

SAN JUAN, Puerto Rico — Autoridades sanitarias investigan la muerte de ocho recién nacidos reportada en dos hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), tras detectar Klebsiella pneumoniae y Candida albicans en una unidad neonatal de Guadalajara. La investigación busca determinar el origen de las infecciones y si estuvieron relacionadas con los fallecimientos; hasta ahora, esa relación no ha sido confirmada.
Los informes disponibles sitúan cinco muertes en el Hospital General de Zona No. 1 del IMSS, en Durango, y tres en el Hospital de Gineco-Obstetricia del Centro Médico Nacional de Occidente, en Guadalajara. Sin embargo, el comunicado oficial sobre Guadalajara no precisó públicamente la cifra de bebés involucrados.
En Durango, los fallecimientos ocurrieron entre el 15 y el 19 de septiembre, según reportes locales citados por el IMSS. Durante la vigilancia epidemiológica, el personal detectó una bacteria sensible a los antibióticos disponibles en el hospital. El instituto indicó que ese hallazgo, por sí solo, no explica las muertes; tampoco identificó públicamente el microorganismo ni confirmó que estuviera presente en todos los bebés fallecidos.
En Guadalajara, las autoridades investigan infecciones detectadas en la unidad de cuidados intensivos neonatales. Allí se identificaron Klebsiella pneumoniae y Candida albicans. La revisión incluye evaluaciones clínicas, epidemiológicas y de laboratorio, y también examina las medidas de prevención y control aplicadas en la unidad. La Fiscalía General de la República abrió una investigación sobre los hechos.
Klebsiella es un género de bacterias que puede encontrarse normalmente en las heces humanas. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), puede causar neumonía, infecciones del torrente sanguíneo, infecciones de heridas o del área quirúrgica y meningitis. Algunas infecciones ocurren en entornos de atención médica.
El riesgo es mayor entre pacientes hospitalizados que reciben tratamiento por otras condiciones, en particular quienes usan ventiladores o catéteres intravenosos, o reciben ciertos antibióticos durante periodos prolongados. La bacteria puede propagarse por contacto entre personas o con equipos contaminados; los CDC indican que no se transmite por el aire. Algunas cepas son resistentes a varios antibióticos, lo que puede dificultar el tratamiento. Para confirmar una infección y orientar la selección del tratamiento, se envía una muestra al laboratorio.
Candida albicans es un hongo tipo levadura. Distintas especies de Candida pueden vivir en la piel y en partes del cuerpo sin causar enfermedad. La candidiasis ocurre cuando el hongo crece en exceso; la infección puede afectar la boca, la garganta, el esófago o la vagina. En la candidiasis invasiva, puede alcanzar la sangre u órganos internos.
Los CDC incluyen entre los factores de riesgo de candidiasis invasiva la hospitalización prolongada en cuidados intensivos, el uso de catéter venoso central, la nutrición administrada por vena, ciertos antibióticos y el nacimiento prematuro con muy bajo peso. La fiebre y los escalofríos pueden presentarse, aunque esos síntomas no son específicos de candidiasis. El diagnóstico de la forma invasiva suele requerir cultivos de sangre u otras muestras clínicas.
Mayo Clinic describe la candidiasis oral, una forma distinta de la infección invasiva, como placas blancas en la lengua o dentro de las mejillas, enrojecimiento y molestias en la boca. En bebés, puede causar dificultad para alimentarse o irritabilidad. Estos signos corresponden a la candidiasis oral y no permiten determinar qué síntomas tuvieron los recién nacidos de los hospitales bajo investigación.
La identificación de un microorganismo no demuestra por sí sola que haya causado una infección invasiva ni que esta provocara una muerte. Las autoridades indicaron que analizan cada caso para establecer el posible origen de las infecciones y su relación con los fallecimientos.