Identifican una nueva clave molecular del mieloma múltiple que podría mejorar el pronóstico y tratamiento

Investigadores del Cima Universidad de Navarra demostraron que el factor de transcripción IRF2 desempeña un papel esencial en el desarrollo del mieloma múltiple. Además, sus niveles de expresión podrían ayudar a clasificar mejor a los pacientes y predecir su respuesta a los tratamientos.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Identifican una nueva clave molecular del mieloma múltiple que podría mejorar el pronóstico y tratamiento

    Un equipo de investigadores del Cima y de la Clínica Universidad de Navarra identificó nuevas claves moleculares implicadas en el mieloma múltiple, un cáncer hematológico que afecta la médula ósea y que se caracteriza por su resistencia a los tratamientos y la frecuente aparición de recaídas. Los hallazgos, publicados en la revista científica Blood, revelan el papel fundamental del factor de transcripción IRF2 en la progresión de esta enfermedad y abren la puerta al desarrollo de terapias más precisas.

    IRF2 emerge como una posible diana terapéutica

    La investigación se centró en el análisis de los factores de transcripción, proteínas responsables de regular la activación de genes y que podrían desempeñar un papel relevante en las alteraciones epigenómicas del mieloma múltiple.

    Según explicó Nahia Gómez-Echarte, investigadora postdoctoral del Cima y primera autora del estudio, trabajos previos ya habían sugerido la importancia de estos factores en la enfermedad. En esta nueva investigación, los científicos demostraron específicamente el papel de IRF2, un factor de transcripción cuya implicación en el mieloma múltiple era desconocida hasta ahora.

    Los resultados indican que IRF2 podría convertirse en una potencial diana terapéutica para el desarrollo de nuevas estrategias de tratamiento dirigidas contra este tipo de cáncer.

    Análisis de cientos de factores de transcripción

    Para llevar a cabo el estudio, los investigadores analizaron 230 factores de transcripción identificados mediante herramientas computacionales. Posteriormente, seleccionaron 54 factores que estaban expresados en células de mieloma.

    A continuación, diseñaron diez guías CRISPR para cada uno de estos factores con el fin de determinar si su inhibición era esencial para la supervivencia de las células tumorales. Este análisis permitió identificar 22 factores potencialmente esenciales para el desarrollo del mieloma múltiple.

    Entre ellos, IRF2 destacó por su relevancia biológica dentro de la enfermedad.

    Un biomarcador con valor pronóstico

    El estudio también mostró que IRF2 participa en funciones biológicas clave relacionadas con la regulación de la necroptosis —un tipo de muerte celular—, la migración celular y el control del ciclo celular en el mieloma múltiple.

    Además, los investigadores comprobaron que los niveles de expresión de este factor permiten diferenciar a los pacientes con mejor o peor pronóstico. De acuerdo con Xabier Agirre, investigador principal del Grupo de Epigenética del Cima y codirector del trabajo, la incorporación de este biomarcador a los sistemas actuales de clasificación del mieloma múltiple podría mejorar la capacidad para predecir la respuesta de los pacientes a los tratamientos.

    Investigación financiada por entidades públicas y privadas

    El trabajo se desarrolló en el marco del CIBER de Cáncer (CIBERONC) y contó con financiación del Instituto de Salud Carlos III, el Gobierno de Navarra y el apoyo de instituciones privadas como la Fundación Paula and Rodger Riney.

    Los resultados fueron publicados en 2026 en la revista científica Blood bajo el título "IRF2 is an Essential Transcription Factor with Pathogenic and Prognostic Impact in Multiple Myeloma".

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