El cáncer de páncreas continúa siendo uno de los tumores más agresivos y de diagnóstico más tardío. Sin embargo, resultados recientes de un estudio fase 3 presentados en un congreso internacional muestran que una nueva molécula dirigida contra la proteína KRAS podría extender significativamente la supervivencia de pacientes con enfermedad avanzada.

El cáncer de páncreas es una de las neoplasias con peor pronóstico debido a que, en la mayoría de los casos, no produce síntomas en sus etapas iniciales. Según explicó en entrevista con la revista Medicina y Salud Pública, la Dra. Marcia Cruz, Hematóloga oncóloga, y especialista en gastroenterología oncológica, la enfermedad suele detectarse cuando ya se encuentra avanzada o ha hecho metástasis, lo que limita las opciones quirúrgicas y complica el tratamiento.
La especialista señaló que, a diferencia de otros tumores como el cáncer de mama o el cáncer de colon, actualmente no existen pruebas de detección temprana ampliamente utilizadas para el cáncer de páncreas.
"Inicialmente no hay síntomas. El paciente está asintomático y usualmente cuando llega a consulta ha perdido peso, presenta dolor abdominal, dolor de espalda, cansancio o incluso coloración amarillenta de la piel", explicó.
De acuerdo con la doctora, cerca del 80% de los pacientes son diagnosticados cuando la enfermedad ya se encuentra en una etapa avanzada o metastásica, es decir, cuando el tumor se ha extendido a otros órganos como el hígado o estructuras del abdomen.
En estos casos, los pacientes generalmente no son candidatos a cirugía de entrada y requieren tratamientos sistémicos como la quimioterapia.
La Dra. Cruz indicó que el desarrollo del cáncer de páncreas es multifactorial y está relacionado con diversos factores de riesgo.
Entre ellos destacan:
Diabetes mellitus.
Obesidad.
Consumo prolongado de alcohol.
Tabaquismo.
Antecedentes familiares de cáncer de páncreas.
La especialista destacó que, en algunos pacientes, una diabetes diagnosticada después de los 50 años puede ser una de las primeras manifestaciones asociadas a la enfermedad.
Uno de los principales desafíos de esta neoplasia es su comportamiento agresivo.
Según explicó la Doctora, las células cancerosas del páncreas tienen la capacidad de invadir rápidamente órganos cercanos y vasos sanguíneos, facilitando su propagación hacia el hígado, los pulmones y otras estructuras.
"Es un cáncer que puede avanzar rápidamente. No estamos hablando de una evolución de diez años; en ocasiones en un año o año y medio ya puede encontrarse en una etapa avanzada", comentó.
La especialista destacó que recientemente se dieron a conocer los resultados de un estudio fase 3 que evaluó una nueva terapia oral desarrollada para actuar específicamente sobre la proteína KRAS, una alteración presente en la gran mayoría de los cánceres de páncreas.
La molécula, denominada daraxonrasib, fue diseñada para bloquear la proteína alterada responsable de favorecer la replicación continua de las células tumorales.
A diferencia de la quimioterapia convencional, que afecta a múltiples células en división, este tratamiento actúa de forma dirigida sobre las células que presentan la alteración molecular.
Los resultados presentados mostraron un beneficio significativo para los pacientes que recibieron la nueva terapia.
Según la Dra. Cruz, los participantes tratados con daraxonrasib alcanzaron una supervivencia aproximadamente 60% mayor en comparación con quienes recibieron el tratamiento estándar.
Además, mientras la mediana de supervivencia observada con la terapia convencional fue de seis meses, los pacientes que recibieron la nueva molécula alcanzaron una mediana de supervivencia de 14 meses.
La especialista destacó que estos resultados representan uno de los avances más importantes registrados en las últimas tres décadas para el tratamiento del cáncer de páncreas avanzado.
Aunque la terapia aún se encuentra en proceso de aprobación regulatoria por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), la Dra. Cruz explicó que algunos pacientes pueden acceder al medicamento mediante programas especiales de acceso expandido.
Actualmente, esta opción está dirigida a personas con cáncer de páncreas avanzado o metastásico cuya enfermedad ha progresado después de una primera línea de tratamiento.
Asimismo, la molécula continúa siendo evaluada en estudios clínicos para determinar si podría reducir la recurrencia de la enfermedad en pacientes que ya fueron sometidos a cirugía.
La especialista informó que más de 50 pacientes en Puerto Rico ya han recibido esta terapia a través de programas de investigación clínica y acceso expandido.
Además, recordó que los ensayos clínicos permiten a los participantes recibir el medicamento y el seguimiento médico asociado sin costo, mientras continúan los procesos de evaluación regulatoria.
Para la Dra. Cruz, estos resultados representan una nueva esperanza frente a una enfermedad que históricamente ha contado con opciones terapéuticas limitadas y una elevada mortalidad.