Auxilio Mutuo San Pablo promueve el reconocimiento temprano del stroke

La Unidad de Stroke promueve la campaña "Veo, veo" para orientar a la población sobre las señales de alerta de un derrame cerebral y la importancia de buscar atención médica inmediata.

Jorge Mario Murillo González

    Auxilio Mutuo San Pablo promueve el reconocimiento temprano del stroke

    El Hospital Auxilio Mutuo San Pablo, ubicado en Bayamón, Puerto Rico, impulsa una campaña educativa para promover el reconocimiento temprano de los síntomas de un accidente cerebrovascular (ACV), conocido popularmente como derrame cerebral o infarto cerebral, y reducir las consecuencias que puede ocasionar la demora en recibir atención médica.

    Durante una entrevista con la Revista de Medicina y Salud Pública, Carlos Torres Martínez, gerente de la Unidad de Stroke del hospital, explicó que esta unidad comenzó a operar el 16 de diciembre de 2024, como parte de un proyecto que venía desarrollándose desde la administración anterior.

    Según indicó, la unidad tiene capacidad para atender a 16 pacientes, cuenta con cuatro camas para casos agudos y espacios adicionales de neurotelemetría. Además, en septiembre obtuvo la acreditación de Joint Commission, convirtiéndose, según explicó el gerente, en el único centro aprobado por esta entidad en la red de AMET.

    El acrónimo RAPIDO facilita reconocer los síntomas

    Como parte de la campaña educativa, el hospital utiliza la herramienta denominada RAPIDO, un acrónimo que permite identificar algunas de las principales señales de alerta de un accidente cerebrovascular.

    Torres Martínez explicó que cada letra representa un síntoma o una acción que debe realizarse ante la sospecha de un evento:

    R: Rostro caído, que puede manifestarse mediante una desviación de la comisura de los labios o de un lado de la cara.

    A: Alteración del equilibrio.

    P: Pérdida repentina de fuerza en una parte del cuerpo.

    I: Impedimento visual, como visión borrosa o doble.

    D: Dificultad para hablar o entender.

    O: Obtener ayuda inmediatamente, llamando al 9-1-1.

    El gerente advirtió que estos síntomas pueden aparecer de manera repentina y que no necesariamente se presentan todos al mismo tiempo. También explicó que un accidente cerebrovascular isquémico, producido por la obstrucción de una arteria, generalmente no provoca dolor, mientras que uno hemorrágico puede manifestarse con un dolor de cabeza intenso y súbito.

    El tiempo es determinante para reducir las consecuencias

    Uno de los aspectos destacados durante la entrevista fue la importancia de identificar la última hora en que el paciente se encontraba en condiciones normales, conocida clínicamente como Last Known Well o última vez visto normal.

    De acuerdo con Torres Martínez, este dato permite determinar las posibilidades de aplicar determinados tratamientos. En pacientes seleccionados con un accidente cerebrovascular isquémico, puede existir una ventana de hasta cuatro horas y media desde la última vez que fueron vistos normales para recibir un medicamento que ayude a disolver el coágulo, siempre que cumplan los criterios médicos y no presenten contraindicaciones.

    El especialista también señaló que, por cada minuto que transcurre durante un accidente cerebrovascular, se pueden perder aproximadamente 1.9 millones de neuronas.

    Por esta razón, insistió en que las personas no deben esperar a que los síntomas desaparezcan, acostarse a dormir o retrasar la búsqueda de atención médica.

    En caso de identificar alguna señal de alerta, recomendó llamar inmediatamente al 9-1-1 y solicitar una ambulancia. Según explicó, el personal de emergencias puede realizar intervenciones iniciales, como establecer un acceso venoso y controlar la presión arterial, además de facilitar el traslado del paciente al hospital adecuado.

    Atención multidisciplinaria y tecnología para tratar el ACV

    Una vez el paciente llega a la sala de emergencias del Hospital Auxilio Mutuo San Pablo, se activa el denominado código Stroke, un procedimiento que moviliza al equipo multidisciplinario para atender la emergencia.

    Torres Martínez explicó que la institución cuenta con profesionales de enfermería, fisiatría, cardiología, neurología, radiología y patología del habla, entre otras disciplinas.

    Asimismo, destacó la disponibilidad de nuevos equipos de resonancia magnética (MRI) y tomografía computarizada (CT). Según indicó, el equipo de CT utiliza inteligencia artificial para evaluar el tejido cerebral que todavía puede salvarse.

    Los pacientes que reciben tratamiento también son admitidos en la Unidad de Stroke o en cuidados intensivos, dependiendo de la gravedad de su condición. Durante la hospitalización se mantiene vigilancia médica y se realizan estudios para evaluar la evolución del evento.

    El equipo también trabaja en la identificación de las posibles causas del accidente cerebrovascular y en la atención de condiciones asociadas, como diabetes, hipertensión, colesterol elevado y problemas cardíacos, entre ellos la fibrilación auricular.

    No existe una edad exclusiva para sufrir un accidente cerebrovascular

    Aunque el riesgo aumenta con la edad, el gerente aclaró que un accidente cerebrovascular puede presentarse en cualquier etapa de la vida, incluso durante los primeros 28 días después del nacimiento.

    Indicó que la unidad también ha recibido pacientes jóvenes, de 27, 30 y 40 años, aunque la edad promedio de los pacientes atendidos ronda los 72 años.

    Finalmente, Torres Martínez reiteró que la prevención, el control de los factores de riesgo, la actividad física y una alimentación adecuada son elementos importantes para reducir las posibilidades de sufrir este tipo de eventos.

    Para obtener información sobre el programa de Stroke del Hospital Auxilio Mutuo San Pablo, la institución dispone del teléfono 787-620-4747, extensión 437. También invita a la población a consultar veorapido.com para conocer las señales de alerta y aprender a reconocer los síntomas.

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