Síntomas inespecíficos de la hipertensión pulmonar podrían retrasar el diagnóstico por años: Experto

Experto advierte que la enfermedad suele confundirse con asma u obesidad, retrasando el diagnóstico hasta dos o tres años. Hoy existe más de una docena de terapias disponibles, aunque en varios países de Latinoamérica el acceso aún es limitado

Laura Guio

    Síntomas inespecíficos de la hipertensión pulmonar podrían retrasar el diagnóstico por años: Experto

    En el marco de una reunión de líderes y afiliados a la Asociación de Hipertensión Pulmonar, el Dr. Matt Granado, su presidente y CEO, dialogó con la revista Medicina y Salud Pública sobre los avances, los retos y las inequidades en torno a esta enfermedad poco conocida.

    ¿Qué es la hipertensión pulmonar?

    La hipertensión pulmonar es una presión alta en las arterias de los pulmones que afecta el sistema cardíaco y genera complicaciones progresivas.

     No tiene cura y puede ser idiopática —sin causa conocida— o secundaria a condiciones como el lupus, el VIH o enfermedades del tejido conectivo. También puede tener origen genético. Lo que la hace especialmente peligrosa es que sus síntomas —falta de aire, cansancio, fatiga— son inespecíficos y fácilmente confundibles con otras enfermedades más comunes.

    "Los síntomas de la hipertensión pulmonar son no específicos y muy comunes a otras enfermedades menos serias o más fáciles de tratar."

    Granado señaló que, en Puerto Rico, la alta prevalencia del asma contribuye a que los médicos de primera línea descarten la hipertensión pulmonar como diagnóstico. El resultado es que muchos pacientes pasan años recibiendo tratamientos equivocados.

     "Generalmente los médicos que no conocen a fondo la hipertensión pulmonar no la sospechan, y se les da otro tipo de tratamiento a los pacientes hasta que, después de 2 o 3 años sin resultados, ahí se empieza a tratar de ver más a fondo qué puede ser."

    Más de una docena de terapias, pero sin cura

    En sus 35 años de historia, la asociación ha sido testigo de una transformación radical en el tratamiento. Cuando fue fundada no existía ninguna terapia; hoy hay más de doce opciones disponibles en Estados Unidos y Puerto Rico.

     Estas incluyen tratamientos invasivos mediante catéter directo al corazón, terapias inhaladas similares a los inhaladores del asma, y medicamentos orales. La mayoría de los pacientes recibe lo que se conoce como "triple terapia", una combinación de los tres tipos.

    "Esas terapias son fundamentales para poder extender la vida de los pacientes y, más que nada, para darles calidad de vida." dijo Matt Granado.

    Sin embargo, el especialista fue claro en que la enfermedad sigue siendo progresiva y sin cura. La investigación actual apunta a frenar su avance e incluso a revertirla, pero ese objetivo aún está lejos. "Estamos tratando de ver si en algún momento se la puede frenar e incluso revertir. Falta mucho para llegar ahí", admitió.

    El costo: una barrera global

    Una de las dimensiones más críticas que abordó Granado es la inequidad en el acceso. Las terapias son eficaces, pero costosas, y en países como Perú, Ecuador, Bolivia y algunas naciones centroamericanas no están disponibles. Argentina, Chile, Colombia y México sí cuentan con acceso a prácticamente todas las opciones. En Europa, la medicina socializada cubre los tratamientos a través de sistemas de negociación con las farmacéuticas.

    En Estados Unidos y Puerto Rico, la cobertura depende del plan médico. 

    La asociación trabaja constantemente con aseguradoras para garantizar que los pacientes reciban la terapia prescrita, ya que las consecuencias de no recibirla son graves: "Si no se la trata, va a ir avanzando y, obviamente, desafortunadamente puede llevar a la muerte. No hay plan B con la hipertensión pulmonar."

    Diagnóstico temprano: la clave del pronóstico

    La enfermedad no discrimina por edad, género ni nacionalidad. El 60% de los pacientes requiere oxígeno suplementario, aunque la calidad de vida depende en gran medida de cuán pronto se establezca el diagnóstico. 

    "Cuanto más temprano se le diagnostique, mejor el pronóstico para esa persona", subrayó Granado. Además, advirtió que la enfermedad podría ser más prevalente de lo que se registra, dado que muchos casos se esconden bajo diagnósticos de asma o insuficiencia cardíaca.


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