La Oficina del Procurador del Paciente recordó que la Orden Administrativa 473 del Departamento de Salud de Puerto Rico establece que no se puede cobrar por la certificación médica ni por el plan de acción para el manejo del asma en estudiantes. Además, insistió en que la educación de padres, cuidadores y niños es clave para proteger los derechos de los pacientes en edad escolar.

En el marco del encuentro de enfermeros escolares de Puerto Rico "A todo pulmón: manejo del asma escolar", la oficial de orientación de la Oficina del Procurador del Paciente, Evelyn Esquilín, destacó la importancia de fortalecer el conocimiento sobre los derechos de los pacientes en edad escolar, especialmente en una condición de alta prevalencia como el asma.
La funcionaria enfatizó que los menores con condiciones de salud son pacientes con los mismos derechos que cualquier otro ciudadano y señaló que la educación continua es la principal herramienta para prevenir vulneraciones y promover el acceso adecuado a los servicios de salud.
Durante la entrevista, Esquilín explicó que el conocimiento sobre los derechos del paciente puede variar entre las familias, por lo que la orientación constante resulta fundamental.
"Todos los días aprendemos", afirmó, al tiempo que destacó que la Oficina del Procurador del Paciente trabaja en la promoción de los derechos y responsabilidades de pacientes de todas las edades, incluyendo niños y adolescentes.
Asimismo, indicó que la entidad mantiene una labor permanente de vigilancia y orientación frente a posibles incumplimientos de la normativa vigente. Según explicó, además de intervenir cuando se identifica una violación de derechos, la oficina busca prevenir estos escenarios mediante procesos educativos dirigidos a pacientes, familias y comunidades.
La oficial de orientación recalcó que la educación debe llegar directamente a las escuelas y a las familias de niños con asma.
En ese sentido, propuso fortalecer actividades informativas dirigidas a padres, madres y cuidadores para brindarles herramientas que les permitan conocer y ejercer los derechos de los menores bajo su cuidado.
Además, resaltó la importancia de involucrar a los propios niños en estos procesos educativos, ya que la información recibida por ellos puede ser transmitida posteriormente a sus familias y cuidadores.
Esquilín también destacó el proyecto ECOS, una iniciativa dirigida a niños con diferentes condiciones de salud que adapta la Carta de Derechos del Paciente a un lenguaje e ilustraciones acordes con la edad de los menores, con el objetivo de facilitar su comprensión y fomentar su participación.
Uno de los principales mensajes de la entrevista estuvo relacionado con la aplicación de la Orden Administrativa 473 del Departamento de Salud de Puerto Rico para pacientes con asma.
Según explicó Esquilín, esta normativa establece de manera explícita que no se puede cobrar por la certificación médica asociada al plan de acción para el manejo del asma en niños.
Detalló que dicho plan incluye las indicaciones del profesional de salud sobre el tratamiento del menor, los medicamentos que debe utilizar, las distintas etapas de manejo de la condición y la determinación de si el estudiante puede o no automedicarse.
De acuerdo con la funcionaria, tanto el plan de acción como la certificación médica forman parte de un mismo proceso, por lo que ninguno de estos documentos debe generar un cobro adicional para las familias.
Ante la posibilidad de que se facture este trámite, Esquilín recomendó a los padres solicitar un recibo donde se especifique el concepto del cobro.
Posteriormente, indicó que deben comunicarse con la Oficina del Procurador del Paciente para recibir orientación sobre los mecanismos disponibles y evaluar la presentación de una querella.
La funcionaria explicó que, si se determina que el cobro fue indebido conforme a la reglamentación vigente, la oficina puede intervenir para defender los derechos del paciente y gestionar la recuperación del dinero pagado.
La Oficina del Procurador del Paciente ofrece orientación individualizada a través de su centro de atención telefónica, disponible en el número 1-800-981-0031.
Según Esquilín, cualquier paciente, cuidador o profesional de la salud puede comunicarse para plantear dudas, recibir orientación sobre sus derechos o reportar posibles violaciones.
Asimismo, recordó que también es posible contactar a la entidad mediante el correo electrónico info@opp.pr.gov, donde las personas pueden describir su situación y dejar un número telefónico para recibir seguimiento por parte del personal de la oficina.
"La educación es la herramienta más importante", concluyó Esquilín, al insistir en que el conocimiento y la orientación son fundamentales para garantizar el cumplimiento de los derechos de los pacientes en edad escolar.