El director de la Sección de Prevención y Control de Condiciones Crónicas del Departamento de Salud de Puerto Rico, Alex Cabrera Serrano, destacó que la educación continua, el trabajo interagencial y la capacitación de enfermeros escolares son pilares para fortalecer el manejo del asma y prevenir enfermedades crónicas a largo plazo.

Durante el encuentro de enfermeros escolares de Puerto Rico "A todo pulmón: manejo del asma escolar", Alex Cabrera Serrano, director de la Sección de Prevención y Control de Condiciones Crónicas de la Secretaría Auxiliar de Servicios para la Salud Integral del Departamento de Salud, explicó cómo las estrategias de prevención, educación y control de enfermedades crónicas incluyen al asma como una prioridad de salud pública, especialmente por su impacto en la población pediátrica y escolar.
Cabrera Serrano señaló que las enfermedades crónicas continúan siendo una de las principales causas de muerte en Puerto Rico, por lo que la misión de la dependencia que dirige no solo se centra en el control de estas condiciones, sino también en la educación de la población.
Según explicó, el trabajo se enfoca tanto en las personas que ya viven con una enfermedad crónica como en aquellas que presentan factores de riesgo que podrían favorecer su aparición en el futuro.
"Más allá de prevenir y controlar, es educar también a todas esas personas que aún no tienen una condición crónica, pero que sí tienen factores de riesgo", afirmó.
El funcionario destacó que el objetivo es que las personas puedan mantener una buena calidad de vida, continuar con sus actividades cotidianas y reducir el impacto de estas enfermedades a través de medidas preventivas y de un adecuado seguimiento de los tratamientos.
Durante la entrevista, Cabrera Serrano explicó que el control del asma representa un reto particular para Puerto Rico debido a factores ambientales propios de la región, como el polvo del Sahara, la humedad y la presencia de hongos asociados al clima tropical.
Asimismo, señaló que muchas personas con asma también presentan otras enfermedades crónicas, lo que complica el manejo integral de su salud.
En este contexto, indicó que algunos factores de riesgo compartidos, como el tabaquismo, pueden contribuir tanto al empeoramiento del asma como a la exacerbación de otras enfermedades crónicas, por lo que abordar estas condiciones de forma integrada resulta fundamental.
El director destacó que el Departamento de Salud desarrolla iniciativas dirigidas tanto a profesionales de la salud como a comunidades y entornos escolares, con el propósito de ampliar el alcance de los programas de prevención.
Entre estas estrategias mencionó el Plan de Acción para el Control de Enfermedades Crónicas, una iniciativa que busca involucrar a distintos sectores de la sociedad en la promoción de hábitos saludables y en la reducción de factores de riesgo.
"Esto es un todo y es un plan de país", expresó.
Según explicó, la meta es promover la educación desde edades tempranas para que los niños desarrollen conciencia sobre el cuidado de la salud antes de que aparezcan enfermedades o factores de riesgo significativos.
Cabrera Serrano reconoció que los resultados de las estrategias de salud pública suelen observarse a largo plazo, pero insistió en que la inversión en educación es fundamental para transformar los indicadores de salud de las próximas décadas.
Como ejemplo, mencionó los avances alcanzados en el control del tabaco, un proceso que tomó cerca de 30 años y que permitió posicionar a Puerto Rico como una jurisdicción reconocida por sus esfuerzos en la reducción de la exposición al humo.
"Nosotros estamos invirtiendo el ahora para el futuro", sostuvo.
El funcionario señaló que este mismo modelo de educación, política pública y trabajo colaborativo podría replicarse en el control de enfermedades crónicas y en el manejo del asma.
Uno de los mensajes centrales de su intervención estuvo dirigido al personal de enfermería escolar, a quienes describió como una pieza fundamental dentro de la atención sanitaria en las escuelas.
Cabrera Serrano destacó que estos profesionales enfrentan diariamente múltiples situaciones relacionadas con la salud de los estudiantes y cumplen un papel especialmente importante en el manejo del asma, ya que una crisis puede presentarse de manera repentina dentro del entorno escolar.
"Ellos pueden salvar una vida", afirmó al referirse a la importancia de que los enfermeros escolares reciban capacitación continua sobre el manejo y control de esta enfermedad.
El funcionario indicó que el encuentro reunió a cerca de 200 profesionales, aunque la meta es alcanzar a los más de 800 enfermeros escolares que forman parte del sistema educativo de Puerto Rico y extender este tipo de capacitaciones a otras áreas de salud.
Finalmente, Cabrera Serrano hizo un llamado a la población para adoptar estilos de vida saludables, mantener la adherencia a los tratamientos médicos cuando exista una enfermedad crónica y fomentar la educación en salud desde la infancia.
También resaltó la importancia de fortalecer el trabajo conjunto entre instituciones, profesionales sanitarios y comunidades para enfrentar los desafíos de salud pública.
Para el funcionario, la educación sigue siendo la herramienta más poderosa para que las personas comprendan sus riesgos, participen activamente en el cuidado de su salud y puedan afrontar de manera más efectiva las enfermedades crónicas y otras situaciones que afectan a sus comunidades.
"La educación es principal. Un pueblo o una comunidad educada se puede empoderar de su propia situación y manejar todo lo que venga", concluyó.