Hasta el 80% de pacientes con esclerosis sistémica podría desarrollar fibrosis pulmonar, según experto

El Dr. Onix Cantres, neumólogo explicó que enfermedades como la artritis reumatoide, la esclerosis sistémica, el lupus y otras afecciones autoinmunes pueden causar enfermedad pulmonar intersticial. Identificarla de manera temprana permite iniciar tratamientos dirigidos a frenar la inflamación y retrasar la aparición de fibrosis.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Hasta el 80% de pacientes con esclerosis sistémica podría desarrollar fibrosis pulmonar, según experto

    Las enfermedades reumatológicas suelen asociarse con articulaciones, músculos y tejido conectivo. Sin embargo, algunas de estas condiciones también pueden afectar los pulmones y provocar enfermedad pulmonar intersticial, un trastorno que altera el tejido que rodea los sacos de aire y dificulta el intercambio de oxígeno. Durante una entrevista con la revista Medicina y Salud Pública, el neumólogo Dr. Onix Cantres explicó la importancia de reconocer esta complicación de manera temprana para evitar daños permanentes.

    ¿Qué es la enfermedad pulmonar intersticial?

    El especialista detalló que el pulmón está formado por sacos de aire rodeados por una estructura de soporte conocida como intersticio, un tejido extremadamente fino que permite el intercambio de gases entre el aire y la sangre.

    Cuando ese tejido se engrosa debido a inflamación, acumulación de líquido o la formación de cicatrices, se desarrolla lo que se conoce como enfermedad pulmonar intersticial. En los casos más avanzados, este proceso puede generar fibrosis pulmonar, una cicatrización permanente que limita progresivamente la función respiratoria.

    Según explicó el doctor Cantres, entre el 20 % y el 80 % de los pacientes con enfermedades del tejido conectivo pueden presentar enfermedad pulmonar intersticial, dependiendo del diagnóstico específico.

    Las enfermedades reumáticas también pueden afectar el pulmón

    El neumólogo señaló que muchas personas no relacionan enfermedades como la artritis reumatoide con problemas pulmonares. Sin embargo, estas afecciones son sistémicas y pueden generar inflamación en múltiples órganos.

    "La misma inflamación que ataca las articulaciones y los músculos puede afectar el tejido pulmonar", explicó.

    Entre las enfermedades que con mayor frecuencia se asocian a fibrosis pulmonar mencionó:

    • Artritis reumatoide.

    • Esclerosis sistémica o esclerodermia.

    • Lupus.

    • Enfermedad mixta del tejido conectivo.

    • Síndrome de Sjögren.

    En el caso de la esclerosis sistémica, indicó que hasta el 80 % de los pacientes podría desarrollar algún grado de fibrosis pulmonar. Respecto al lupus, explicó que suele afectar con mayor frecuencia la vasculatura pulmonar y favorecer el desarrollo de hipertensión pulmonar, aunque también puede provocar fibrosis.

    Tos persistente y falta de aire: señales que no deben ignorarse

    Para el especialista, uno de los mayores desafíos es que los síntomas iniciales pueden pasar desapercibidos.

    Los signos más frecuentes incluyen:

    • Tos seca persistente.

    • Falta de aire durante la actividad física.

    • Cansancio al subir escaleras o realizar esfuerzos habituales.

    • Limitación progresiva para actividades cotidianas.

    El médico enfatizó que una tos que persiste durante semanas o meses no debe considerarse normal y merece evaluación médica.

    El CT de alta resolución permite detectar cambios tempranos

    Cuando existe sospecha de enfermedad pulmonar intersticial en pacientes con enfermedades reumatológicas, el estudio más sensible para identificar alteraciones tempranas es la tomografía computarizada (CT) de alta resolución.

    De acuerdo con el Dr. Cantres, este examen utiliza cortes más finos y maniobras específicas que permiten observar cambios pulmonares que podrían pasar desapercibidos en una tomografía convencional.

    Además de las imágenes, la evaluación puede complementarse con pruebas de función pulmonar, estudios de ejercicio, radiografías de tórax y análisis de laboratorio.

    El objetivo actual es tratar antes de que aparezca la fibrosis

    Una vez confirmado el diagnóstico, los especialistas evalúan la gravedad de la enfermedad mediante pruebas funcionales y estudios de imagen para definir el tratamiento más adecuado.

    El neumólogo explicó que actualmente existen terapias dirigidas tanto a controlar la inflamación como a disminuir la progresión de la fibrosis. Entre ellas se encuentran los inmunosupresores y los medicamentos antifibróticos.

    Sin embargo, insistió en que la fibrosis establecida suele ser irreversible.

    "Cuando la enfermedad intersticial ya está avanzada, la mayor parte del daño no puede revertirse. El objetivo es preservar la función pulmonar y retrasar la progresión de la enfermedad", señaló.

    Detectar la enfermedad temprano puede retrasar la necesidad de un trasplante

    Aunque algunos pacientes pueden experimentar mejoría clínica y una mejor calidad de vida con los tratamientos disponibles, el principal objetivo terapéutico es conservar la función pulmonar durante el mayor tiempo posible.

    El especialista destacó que iniciar el tratamiento de manera temprana puede ayudar a retrasar complicaciones graves, incluida la necesidad de un trasplante pulmonar.

    "Entre más temprano se comiencen los tratamientos, mejor vamos a preservar la función pulmonar del paciente y más podremos dilatar la necesidad de un trasplante de pulmón", concluyó.

    Más noticias de Neumología