El aumento de diabetes, hipertensión y el envejecimiento poblacional son los principales factores que están elevando la incidencia de enfermedad renal, lo que incrementa la necesidad de diálisis y trasplantes de riñón.

La prevención es el eje central para combatir las enfermedades renales en Puerto Rico, donde diabetes e hipertensión impulsan un alza alarmante de casos que podrían evitarse con chequeos tempranos, hábitos alimenticios sanos y actividad física regular.
En un contexto de envejecimiento poblacional y comorbilidades crecientes, expertos urgen a la acción individual para reducir la carga de diálisis y trasplantes, protegiendo no solo riñones, sino la calidad de vida familiar y comunitaria.
En este contexto, la Revista Medicina y Salud Pública dialogó con Brendalis Pacheco, líder del Consejo Renal de Puerto Rico, una entidad privada sin fines de lucro que apoya a pacientes renales y sus familias. El encuentro buscó esclarecer la situación de las enfermedades renales en la isla, los desafíos diarios y las claves para su prevención.
Ahora bien, al indagar sobre la cantidad de afectados, Pacheco precisó que la cifra total es esquiva, pero los datos de diálisis pintan un panorama grave. "Es importante destacar que en Puerto Rico se puede cuantificar la cantidad de pacientes que reciben diálisis, que son pacientes renales, y tenemos aproximadamente unos 6.500 pacientes. No obstante, no se tiene un conteo de pacientes en la isla, por lo cual es impreciso identificar cuántos pacientes realmente hay con enfermedad renal crónica", explicó.
Lo que sí es cierto es que, para contextualizar, Pacheco recurrió a las cifras de Estados Unidos. "Se estima que 1 de cada 7 padece de enfermedad renal crónica y que 9 de cada 10 no sabe que tiene la condición", advirtió.
Además, añadió que "la diabetes y la hipertensión, son condiciones que están en continuo aumento en la isla y estas son las principales causas de enfermedad renal también".
Así pues, sobre los 6,500 pacientes en diálisis, fue clara: "Para nosotros esa es una cantidad de pacientes considerable, y es que debemos tener en cuenta que no solamente afecta al paciente, sino al entorno familiar. Así que para nosotros sigue siendo una necesidad continua abordar la prevención para atajar la incidencia de esta problemática en nuestra isla".
Pacheco describió la diálisis como un salvavidas esencial. "Nosotros le llamamos diálisis a ese proceso que los mantiene conectados a la vida. Es un tratamiento en el que los pacientes se dializan generalmente tres veces en semana, cuatro horas, conectado a una máquina que hace la función de riñón".
La alternativa, el trasplante, exige requisitos estrictos y enfrenta largas esperas. "El otro tratamiento es el trasplante de riñón, y para eso, el paciente debe cumplir con unos requerimientos para poder ser considerado, y sabemos que hay listas de espera para ello.
De hecho, "el riñón es uno de los órganos de mayor solicitud", recalcó. Más de 400 pacientes aguardan un riñón en el Centro de Trasplante del Auxilio Mutuo. "Así es que nuestro énfasis va dirigido a la prevención. Necesitamos un Puerto Rico mucho más consciente del cuidado de su salud renal", enfatizó.
Frente a la pregunta de cómo evitar la diálisis, Pacheco advirtió: "Son los hábitos alimenticios, los hábitos de actividad física. Esos son factores que podemos manejar y que podemos utilizar para cuidar de nuestros riñones".
No obstante, aclaró: "Sabemos que parte de los factores que predisponen esta condición es que usted tenga un historial familiar", por eso, los chequeos rutinarios son vitales, pues muchos llegan con daño avanzado.
"Cuando miramos la realidad de Puerto Rico, sabemos que hay alta incidencia de diabetes, alta incidencia de hipertensión, y también a nivel demográfico tenemos una población que está envejecida. A medida que envejecemos, perdemos la función renal. Y ahí hay tres factores importantes".
Sus consejos son directos: chequeos si hay diabetes, hipertensión, sobrepeso o antecedentes; más agua, menos sodio y procesados; actividad física contra el sedentarismo. Recordó que cerca del 20% de los puertorriqueños tiene diabetes, un detonante renal directo.
La organización ofrece desde detección temprana hasta postrasplante. "El Consejo Renal de Puerto Rico, es una organización sin fines de lucro que ofrece servicios de apoyo a los pacientes renales, desde estadios tempranos hasta pacientes trasplantados".
Cubren inmunosupresores no asegurados. Incluyen educación, clínicas legales, psicología, suplementos baratos y saneamiento comunitario. "Tenemos actualmente una clínica de servicios legales que se les brinda a pacientes tanto renales como de enfermedades crónicas". Además, asesoran en rehabilitación laboral y emergencias económicas.
La diálisis está disponible en clínicas públicas y privadas. "En el caso de los pacientes de diálisis reciben un tratamiento a través de las distintas clínicas, a través de todo Puerto Rico. Hay clínicas privadas y clínicas que son públicas. Así es que a través de ellas pueden acceder a lo que es el servicio de tratamiento de diálisis".
Sin embargó, también comentó que "tenemos escasez de profesionales especializados en condiciones renales. También hay una necesidad emergente de que cada vez más hayan profesionales en el campo de la nutrición certificados en salud renal, que tengamos cada vez más nefrólogos que se queden en la isla, porque la población incrementa y siempre hay esa necesidad presente".
Pacheco extendió la invitación: "A través de nuestras redes sociales nos pueden conseguir, a través de Facebook e Instagram, también en nuestra página web www.cr-pr.org o en nuestro canal de YouTube. Nosotros nos mantenemos activamente llevando educación y ahí pueden acceder a material educativo, también a nuestros teléfonos al 787-765-1507 o al 939-289-8001".
Durante marzo, impulsan "Prevenir es Vivir, haz tu parte". "Porque entendemos que cada uno de nosotros puede hacer su parte en este asunto de la prevención y del cuidado de nuestra salud renal. No importando si ya es un paciente diagnosticado, si es un familiar, si es un profesional de la salud, cada uno de nosotros puede hacer su parte en el cuidado de la salud renal de Puerto Rico", concluyó.