El análisis busca señales genéticas relacionadas con los tumores en una muestra de orina y podría convertirse en una alternativa menos invasiva para evaluar a pacientes con sangre en la orina.

El cáncer de vejiga es uno de los tumores más frecuentes del aparato urinario y afecta especialmente a hombres mayores de 60 años. Uno de sus principales signos de alerta es la presencia de sangre en la orina, conocida médicamente como hematuria.
La enfermedad aparece cuando las células que recubren el interior de la vejiga comienzan a crecer de manera descontrolada. La vejiga es un órgano hueco ubicado en la parte inferior del abdomen que almacena la orina producida por los riñones antes de expulsarla del organismo.
La gravedad del cáncer depende de las características del tumor y de si las células cancerosas han invadido las capas más profundas de la pared de la vejiga o se han extendido a otras partes del cuerpo.
El test GALEAS Bladder, desarrollado por la compañía británica Nonacus y evaluado en pacientes del sistema público de salud del Reino Unido, analiza el ADN presente en la orina para identificar alteraciones genéticas asociadas con el cáncer de vejiga.
La investigación, realizada en siete centros hospitalarios de Inglaterra, incluyó a 964 pacientes que estaban siendo evaluados después de presentar sangre en la orina. De ellos, 77 fueron diagnosticados posteriormente con cáncer de vejiga. La prueba identificó 71 de esos 77 casos, lo que representa una sensibilidad del 92,2%.
Uno de los resultados que más llamó la atención de los investigadores fue su comportamiento frente a las formas más agresivas de la enfermedad: GALEAS Bladder identificó los 17 casos de cáncer invasivo del músculo registrados en el estudio, una tasa del 100%.
A diferencia de un análisis de orina convencional, que puede utilizarse para detectar sangre, infecciones u otras alteraciones, GALEAS Bladder busca señales moleculares asociadas al cáncer. La tecnología analiza el ADN presente en la muestra y busca alteraciones en genes relacionados con el desarrollo de tumores de vejiga.
Esta es una de las razones por las que la investigación ha generado interés. Actualmente, la cistoscopia continúa siendo una herramienta fundamental para investigar el cáncer de vejiga. El procedimiento permite al especialista observar directamente el interior de la vejiga mediante una pequeña cámara que se introduce a través de la uretra.
GALEAS Bladder todavía no sustituye a la cistoscopia. Los resultados son prometedores, pero se necesitan estudios adicionales antes de determinar cómo podría incorporarse de manera rutinaria a la práctica clínica.
Richard Bryan, profesor de la Universidad de Birmingham y coautor del estudio, calificó los resultados iniciales como prometedores después de años de desarrollo y evaluación de la tecnología.
Michelle Mitchell, de Cancer Research UK, destacó también la necesidad de continuar investigando nuevas formas de hacer que el diagnóstico del cáncer sea más rápido y menos invasivo.
El estudio presenta además algunas limitaciones. Los pacientes analizados ya habían llegado al sistema sanitario con sangre en la orina y estaban siendo investigados por posibles problemas urológicos.
El siguiente desafío será comprobar el rendimiento de la tecnología en poblaciones más amplias y determinar si realmente puede reducir procedimientos invasivos sin retrasar el diagnóstico de los pacientes que tienen cáncer.