Mycoplasma pneumoniae e influenza A: ¿cómo se transmiten y qué síntomas deben vigilarse?

Aunque ambas pueden provocar infecciones respiratorias y compartir síntomas como tos y fiebre, Mycoplasma pneumoniae y la influenza A son agentes diferentes y pueden evolucionar de manera distinta.

Lukas Salomón Osorio

    Mycoplasma pneumoniae e influenza A: ¿cómo se transmiten y qué síntomas deben vigilarse?

    Mycoplasma pneumoniae es una bacteria que puede causar infecciones de las vías respiratorias, mientras que la influenza A es uno de los tipos de virus de la influenza que circulan entre las personas y que pueden provocar la gripe estacional. 

    En ambos casos, la transmisión ocurre principalmente a través de secreciones respiratorias, pero existen diferencias importantes en el tiempo que tardan en aparecer los síntomas y en la forma en que suele comenzar la enfermedad. 

    Mycoplasma pneumoniae: una infección que puede avanzar lentamente

    ClevelandClinic señaló que las causas de las infecciones por Mycoplasma pneumoniae se transmiten de persona a persona al toser y estornudar. Sin embargo, es necesario pasar mucho tiempo cerca de la persona infectada para contagiarse. Los brotes pueden ocurrir donde los individuos viven muy cerca como por ejemplo internados, residencias universitarias, hospitales, bases militares y hasta en los campamentos de verano. 

    Las infecciones causadas por M. pneumoniae suelen tener una evolución gradual. Entre sus manifestaciones más frecuentes están la tos, fiebre, dolor de cabeza, cansancio y dolor de garganta. Cuando la infección compromete los pulmones puede producir neumonía. En estos casos, la tos inicialmente puede ser seca y posteriormente acompañarse de expectoración, además de dificultad leve para respirar.

    Por la forma en que puede desarrollarse, algunas personas continúan con sus actividades habituales pese a tener una infección pulmonar. De ahí que la neumonía asociada a Mycoplasma pneumoniae sea conocida popularmente como "neumonía ambulante".

    Influenza A: síntomas que suelen aparecer de forma repentina

    La influenza A forma parte de los virus que causan la gripe estacional. Los virus de influenza A incluyen diferentes subtipos, entre ellos A(H1N1) y A(H3N2).

    A diferencia de muchas infecciones por M. pneumoniae, la influenza suele comenzar de manera más brusca. Fiebre, escalofríos, tos, dolor de garganta, dolor de cabeza, dolores musculares y fatiga se encuentran entre los síntomas característicos.

    Los síntomas suelen aparecer entre uno y cuatro días después de la infección, generalmente alrededor de los dos días. Además, una persona puede transmitir el virus aproximadamente desde un día antes de que comiencen los síntomas y durante los siguientes cinco a siete días. 

    ¿Cómo se transmiten?

    En el caso de Mycoplasma pneumoniae, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades describen la transmisión principalmente mediante gotitas respiratorias y contacto cercano de persona a persona. Los ambientes con alta concentración de personas pueden facilitar su propagación.

    La influenza, por su parte, se transmite principalmente mediante gotitas producidas al toser, estornudar o hablar. También puede ocurrir, con menor frecuencia, cuando una persona toca una superficie contaminada y posteriormente lleva el virus a la boca, la nariz o los ojos.

    Ambos agentes pueden propagarse cuando una persona infectada tose o estornuda y genera secreciones respiratorias que llegan a otras personas. Una diferencia importante es que la influenza puede transmitirse incluso antes de que una persona sepa que está enferma. 

    No toda infección respiratoria se trata de la misma manera

    La mayoría de las infecciones leves por M. pneumoniae pueden resolverse sin medicamentos, aunque la neumonía causada por esta bacteria suele tratarse con antibióticos cuando están indicados. Los antibióticos pertenecientes a la familia de los betalactámicos, como la penicilina, no funcionan contra Mycoplasma, porque esta bacteria carece de pared celular.

    En el caso de la influenza existen medicamentos antivirales que pueden utilizarse para tratar la enfermedad. Las personas con mayor riesgo de complicaciones o quienes presentan cuadros graves deben recibir valoración médica temprana, ya que el tratamiento antiviral es más beneficioso cuando se inicia pronto.

    En Puerto Rico también existe vigilancia de influenza

    El Departamento de Salud de Puerto Rico mantiene un sistema de vigilancia epidemiológica de influenza que monitorea la transmisión de la enfermedad y su comportamiento en la población.

    Reconocer las diferencias entre Mycoplasma pneumoniae e influenza A no significa intentar establecer un diagnóstico en casa. La duración de los síntomas, su intensidad, la presencia de dificultad respiratoria y la evolución del cuadro son elementos que deben valorarse clínicamente.

    Ante síntomas que empeoran, persisten o comprometen la respiración, la recomendación es buscar atención médica. Los datos de vigilancia permiten a las autoridades sanitarias seguir la circulación de los virus respiratorios y orientar las medidas de prevención y respuesta.

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