"En Puerto Rico no hay muertes oficialmente atribuidas a las vacunas contra influenza o COVID-19"

La farmacéutica Mabel Febres, miembro del Comité de Vacunación y Educación Continua de la Asociación de Farmacias de la Comunidad, destaca que los beneficios de la inmunización superan sus riesgos.

Lukas Salomón Osorio

    En Puerto Rico no hay muertes oficialmente atribuidas a las vacunas contra influenza o COVID-19

    Ante el inicio de la temporada de enfermedades respiratorias en Puerto Rico, especialistas llaman a mantener al día la vacunación contra influenza y COVID-19. En el caso de la influenza, los CDC recomiendan una vacuna cada temporada para prácticamente todas las personas de 6 meses o más, debido a que la protección inmunitaria disminuye con el tiempo y los virus circulantes cambian. 

    Para la temporada 2026-2027, los CDC recomiendan actualmente una vacuna contra COVID-19 para todos los adultos de 18 años o más, mientras que en niños y adolescentes las indicaciones dependen de la edad, el estado inmunitario y la toma de decisiones compartida en determinados grupos.

    "Estamos en plena temporada de enfermedades respiratorias, ahora mismo se están viendo muchos casos de influenza y COVID. Por eso las recomendaciones son que salgan a vacunarse ante ambas enfermedades", señaló Mabel Febres.

    La especialista añadió que, aunque la situación epidemiológica del COVID-19 ya no es la misma de los primeros años de la pandemia, el virus continúa circulando y se siguen atendiendo personas con estas infecciones.

    Un evento después de vacunarse no demuestra que la vacuna lo causó

    En Estados Unidos, el Sistema de Reporte de Eventos Adversos a las Vacunas (VAERS) acepta informes de cualquier problema de salud que ocurra después de una vacunación, incluso cuando no está claro si existe una relación causal. Por esa razón, los CDC advierten que un reporte a VAERS no significa que la vacuna haya provocado el evento. 

    Los informes graves, incluidas las muertes, pueden requerir una investigación adicional con expedientes médicos, certificados de defunción, autopsias y otra evidencia clínica.

    Este sistema funciona como una herramienta de vigilancia para detectar posibles señales de seguridad, pero sus datos por sí solos no permiten establecer causalidad ni calcular directamente la frecuencia de un efecto adverso en la población.

    En el caso de las vacunas contra COVID-19, los CDC señalan que los eventos graves confirmados o fuertemente sospechados son poco frecuentes y continúan bajo vigilancia. 

    ¿Qué reacciones pueden aparecer después de vacunarse?

    En las vacunas contra COVID-19, los CDC describen entre las reacciones más frecuentes dolor o sensibilidad en el lugar de la inyección, fatiga, dolor de cabeza, escalofríos, dolor muscular y fiebre. En general, estas manifestaciones comienzan en los primeros días y desaparecen rápidamente.

    En el caso de influenza, las reacciones habituales también suelen ser locales o transitorias, como dolor, enrojecimiento o inflamación en el sitio de aplicación, además de cefalea, fiebre, dolores musculares o cansancio. Los CDC señalan que las vacunas contra influenza tienen un amplio historial de seguridad.

    Esto no significa que el riesgo sea cero. Como ocurre con cualquier medicamento o vacuna, pueden producirse eventos graves en casos excepcionales, razón por la cual existen sistemas de vigilancia y mecanismos de notificación.

    Influenza y COVID-19 pueden administrarse en la misma cita

    Una de las recomendaciones destacadas por la Licenciada Mabel Febres es que las personas que tengan indicación para ambas vacunas pueden recibirlas durante la misma visita.

    "Se recomienda que el mismo día se pueda aplicar las dos vacunas. Hay algunas vacunas que tienen el virus atenuado, pero esto no pasa con las vacunas del covid y la influenza", aseveró Febres.

    No existe un intervalo mínimo obligatorio entre ellas. Cuando se administran con aguja, deben aplicarse en sitios separados del cuerpo. Los estudios disponibles respaldan la seguridad de la coadministración.

    Las farmacias buscan facilitar el acceso

    Febres destacó que muchas farmacias comunitarias mantienen horarios extendidos durante esta temporada para facilitar que los pacientes puedan vacunarse después de su jornada laboral.

    "Muchas farmacias de la comunidad están abiertas hasta tarde en la noche. Eso lo hacemos con el objetivo de que el que salga del trabajo pueda ir a vacunarse. La mayoría de farmacias estamos preparadas para este tipo de temporadas", explicó.

    Para la especialista, facilitar el acceso es parte de la estrategia de prevención, especialmente en una época en la que circulan simultáneamente distintos virus respiratorios.

    El mensaje para la población es mantener al día las vacunas correspondientes a la temporada y consultar con un profesional de salud ante dudas sobre cuál inmunización corresponde según la edad, las condiciones médicas y el historial de vacunación.

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