El cáncer de colon y recto se convirtió en 2023 en la principal causa de muerte por cáncer entre menores de 50 años en Estados Unidos.Advierten que los síntomas son ignorados por pacientes y médicos, hasta que la enfermedad ya está en etapas avanzadas.

Durante décadas, el cáncer colorrectal fue considerado una enfermedad de adultos mayores. Ese paradigma quedó oficialmente obsoleto. Según una investigación publicada en la revista médica JAMA, este tipo de cáncer escaló desde la quinta causa de muerte por cáncer entre personas menores de 50 años —a principios de los noventa— hasta ocupar el primer lugar en 2023.
Las cifras son contundentes: las muertes por cáncer de colon y recto en este grupo etario aumentaron en promedio un 1,1% anual desde 2005, mientras que la mortalidad por otros tipos de cáncer —de mama, cerebral, de pulmón y leucemia— descendió de forma sostenida durante el mismo período.
"No esperábamos que el cáncer colorrectal alcanzara este nivel tan rápido, pero ahora está claro que ya no puede llamarse una enfermedad de personas mayores", advirtió el doctor Ahmedin Jemal, autor principal del estudio y vicepresidente de la Sociedad Americana contra el Cáncer.
Lo que más inquieta a la comunidad científica no es solo el aumento, sino la ausencia de una explicación clara.
"La mortalidad por las otras principales causas de muerte por cáncer en adultos jóvenes está disminuyendo. Solo está aumentando la mortalidad por cáncer colorrectal, pero realmente no sabemos a ciencia cierta qué contribuye a este aumento", reconoció Jemal.
Los investigadores analizaron datos del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de Estados Unidos entre 1990 y 2023, que registran más de 1,2 millones de muertes por cáncer en personas menores de 50 años durante ese período. Si bien la tasa de mortalidad general por cáncer cayó un 44% en ese lapso, el colorrectal nada contra esa corriente.
Uno de los problemas centrales que identifican los especialistas es el retraso diagnóstico. Más del 60% de los pacientes menores de 50 años con cáncer colorrectal reciben su diagnóstico cuando la enfermedad ya se encuentra en etapa 3 o 4, es decir, cuando se ha extendido más allá del tumor original.
Las razones son múltiples: los propios pacientes ignoran los síntomas por falta de tiempo o miedo, pero también ocurre que los médicos los desestiman asumiendo que una persona joven y sana no puede tener cáncer.
"Existe un grupo incuantificable de adultos jóvenes que presenta síntomas compatibles con cáncer colorrectal, pero que los ignora, o que finalmente accede al sistema de salud y se encuentra con un proveedor que piensa que se trata solo de una hemorroide y no solicita más estudios", explicó la doctora Y. Nancy You, directora del Programa de Cáncer Colorrectal de Inicio Temprano del MD Anderson Cancer Center.
Los síntomas más frecuentes de esta enfermedad incluyen sangre en las heces o sangrado rectal, cambios persistentes en los hábitos intestinales, dolor o calambres abdominales, fatiga, pérdida de peso involuntaria y sensación constante de necesidad de evacuar.
Frente a este panorama, los especialistas insisten en la importancia de las pruebas de detección. Se recomienda que las personas con riesgo promedio comiencen a realizarse controles a partir de los 45 años. Sin embargo, solo el 37% de los adultos entre 45 y 49 años está al día con esos estudios en Estados Unidos.
"La detección del cáncer colorrectal no solo permite identificar el cáncer en etapas tempranas, sino que también elimina pólipos antes de que se conviertan en cáncer", señaló Jemal. Es, junto con la detección del cáncer cervical, uno de los pocos estudios de screening capaces de prevenir la enfermedad, no solo de detectarla.
En Estados Unidos se diagnostican casi 60 nuevos casos de cáncer colorrectal en menores de 50 años cada día, según la Colorectal Cancer Alliance, lo que equivale a un caso nuevo cada 25 minutos.