La Asociación Americana de Gastroenterología actualizó sus recomendaciones para la prevención y manejo de las hemorroides. Entre las principales medidas destacan aumentar el consumo de fibra y evitar permanecer largos periodos sentado en el inodoro utilizando dispositivos móviles.

Las hemorroides son una de las afecciones más frecuentes del aparato digestivo y afectan a millones de personas en todo el mundo. Con el objetivo de mejorar su prevención y tratamiento, la Asociación Americana de Gastroenterología (AGA) publicó nuevas guías clínicas que refuerzan la importancia de hábitos cotidianos como una alimentación rica en fibra y la reducción del tiempo que se pasa sentado en el baño.
Aunque suelen considerarse una molestia menor, las hemorroides pueden generar síntomas que afectan significativamente la calidad de vida, incluyendo dolor, sangrado, picazón, irritación y protrusión de tejido anal.
De acuerdo con las nuevas recomendaciones, una dieta rica en fibra continúa siendo la intervención de primera línea para prevenir y controlar la enfermedad hemorroidal.
La evidencia científica muestra que la fibra ayuda a aumentar el volumen y mejorar la consistencia de las heces, facilita el tránsito intestinal y disminuye la necesidad de realizar esfuerzos durante la evacuación. Esto contribuye a reducir la presión sobre las venas de la región anorectal, uno de los mecanismos asociados al desarrollo de las hemorroides.
La AGA recomienda una ingesta diaria aproximada de 38 gramos de fibra para los hombres y 25 gramos para las mujeres.
Entre las principales fuentes de fibra se encuentran las legumbres, frutas frescas, vegetales, cereales integrales, semillas y nueces. Además de favorecer la salud digestiva, este patrón alimentario también se ha relacionado con una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, obesidad y algunos tipos de cáncer colorrectal.
Uno de los aspectos que llaman la atención en las nuevas guías es la advertencia sobre el tiempo prolongado que muchas personas permanecen sentadas en el inodoro utilizando teléfonos inteligentes.
Según los especialistas, aunque el celular no provoca directamente las hemorroides, sí puede contribuir a modificar los hábitos de evacuación. La posibilidad de revisar redes sociales, correos electrónicos, noticias o contenido de entretenimiento hace que algunas personas permanezcan en el baño mucho más tiempo del necesario.
Esta permanencia prolongada puede incrementar la presión gravitacional sobre los vasos sanguíneos del recto y el ano, favoreciendo la congestión venosa y la aparición o empeoramiento de los síntomas hemorroidales.
Por esta razón, los expertos aconsejan limitar el tiempo en el inodoro a menos de cinco minutos y evitar utilizar el baño como un espacio para actividades digitales prolongadas.
Las hemorroides corresponden a estructuras vasculares normales presentes en el canal anal que participan en el control de la continencia. Sin embargo, cuando estas venas se dilatan o inflaman pueden generar molestias importantes.
Los especialistas señalan que factores como el estreñimiento crónico, el esfuerzo excesivo al evacuar y permanecer sentado durante largos periodos aumentan la presión en la zona anorectal y favorecen el desarrollo de la enfermedad.
Se estima que cerca de la mitad de los adultos experimentará síntomas relacionados con hemorroides en algún momento de su vida. Aunque rara vez representan un riesgo grave, sí pueden ocasionar dolor, sangrado recurrente y un impacto considerable en el bienestar de quienes las padecen.
Las nuevas guías destacan varias medidas sencillas que pueden ayudar a prevenir la aparición o recurrencia de síntomas:
Mantener una adecuada hidratación.
Consumir suficiente fibra diariamente.
Evitar el estreñimiento crónico.
Reducir el esfuerzo durante la evacuación.
Limitar el tiempo sentado en el inodoro.
Evitar el uso prolongado del teléfono móvil durante las visitas al baño.
Para los expertos, en una era marcada por la hiperconectividad, incluso hábitos aparentemente inofensivos como revisar el celular mientras se está en el baño pueden tener efectos inesperados sobre la salud digestiva.