Experto destacó que la alteración del sueño, el aislamiento social y la baja autoestima causados por esta condición dermatológica desencadenan serios problemas de salud mental que requieren atención especializada.

Con el propósito de fomentar la prevención y el conocimiento, la Alianza de Apoyo al Paciente con Dermatitis Atópica y la Cross The Goal Foundation, en alianza con la Revista Medicina y Salud Pública, celebraron el evento "Expo Salud 2026" en Plaza Las Américas.
En este mismo sentido, el Dr. Efraín Del Valle, Director de la Fundación Médica del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, explicó la estrecha relación entre la salud mental y esta condición dermatológica, enfatizando la importancia de un abordaje integral que incluya el aspecto psicológico del paciente.
El especialista detalló cómo la dermatitis atópica trasciende lo físico para afectar profundamente el bienestar emocional de quienes la padecen. "Básicamente los pacientes de dermatitis atópica, la sintomatología que presentan es alteración en el patrón de sueño. Van a crear mucha ansiedad y pueden deprimirse", señaló Del Valle.
El médico explicó que esta conexión tiene fundamentos biológicos. "La dermatitis atópica es una entidad que si bien es algo físico, tiene su efecto a nivel emocional y la razón de eso es básicamente por el origen embriológico del ectodermo que tiene que ver con el sistema nervioso central y eso tiene su efecto a nivel de la piel", indicó.
Durante su participación, el Dr. Del Valle reveló datos significativos sobre la prevalencia de condiciones emocionales en esta población. "El 60% de los pacientes de dermatitis atópica desarrollan algún tipo de condición emocional, principalmente depresión y ansiedad", afirmó.
El experto describió cómo los síntomas se manifiestan en cascada: "¿Quién con picazón en la noche puede dormir bien? Nadie. Y lo otro también, ¿qué persona con dermatitis, con lesiones que le afecten su autoestima, van a aislarse porque no quiere que los vean con las lesiones? Y eso poco a poco va deprimiendo la persona".
El psiquiatra identificó varias señales que indican la necesidad de atención profesional. "Las señales principales, por ejemplo, puede haber alteración en el patrón de sueño. Una persona que no esté durmiendo, se sigue afectando ese patrón de sueño, se empieza a desarrollar irritabilidad, porque una persona que no duerme se va a tornar irritable", explicó.
Del Valle enfatizó la importancia de la intervención temprana, especialmente cuando aparecen pensamientos relacionados con la muerte. "Lo más importante en todo esto nos preocupa sobre manera en el área de la salud mental cuando la persona empieza a decir que me quiero morir. Esa es la gran preocupación y no debemos de llegar a eso", advirtió.
El especialista hizo un llamado contundente para eliminar los prejuicios asociados con la atención psiquiátrica. "Muchas veces las personas oyen la palabra psiquiatra y levantan bandera. Yo no estoy loco. Y lo que yo digo, yo no tengo que estar loco para ir a un psiquiatra. Al contrario, las cosas se cogen a tiempo", manifestó.
"Somos médicos, somos profesionales, somos tan médicos como lo es el dermatólogo, como es el médico internista, como es el oftalmólogo, como es el gastroenterólogo y todos los logos por ahí", agregó Del Valle.
El Dr. Del Valle tranquilizó a los pacientes al informar sobre las múltiples alternativas terapéuticas existentes. "La depresión es tratable, la ansiedad es tratable tanto con nivel psicológico como a nivel médico, porque para que lo sepan, las condiciones emocionales tienen su razón de ser a nivel biológico, a nivel del sistema nervioso central", explicó.
El médico destacó que existen diversas opciones, incluyendo medicamentos, psicoterapia y terapia electroconvulsiva, todas cubiertas por los planes médicos.
Como mensaje final, el Dr. Del Valle exhortó a los pacientes a buscar apoyo. "Debemos de retirar y evitar y derrumbar los muros del estigma. Acuérdese que lo más importante es hablar, ventilar, compartir con ese ser más de confianza", concluyó el especialista, enfatizando la importancia de la comunicación para evitar el aislamiento y sus consecuencias emocionales.