Fiebre alta y delirio revelan tormenta tiroidea en paciente con hipertiroidismo

Lo que comenzó como un cuadro respiratorio aparentemente común evolucionó en pocos días hacia una emergencia endocrinológica caracterizada por hipertermia, compromiso neurológico y alteraciones cardiovasculares severas. El caso evidencia los riesgos de suspender el tratamiento del hipertiroidismo y la importancia de reconocer tempranamente los signos de una tormenta tiroidea.

Redacción MSP

    Fiebre alta y delirio revelan tormenta tiroidea en paciente con hipertiroidismo

    Paciente femenina de 42 años, con antecedentes conocidos de hipertiroidismo diagnosticado hace aproximadamente tres años, sin seguimiento endocrinológico regular y con abandono del tratamiento antitiroideo desde hacía más de ocho meses, es llevada al servicio de emergencias por familiares debido a cuadro de fiebre alta, agitación intensa y alteración del estado mental. 

    Los familiares refieren que desde hacía aproximadamente una semana la paciente presentaba síntomas respiratorios caracterizados por tos productiva, congestión nasal, malestar general y dolor faríngeo, por lo que había permanecido en casa automedicándose con antigripales sin mejoría clínica. 

    Dos días antes del ingreso comenzó con nerviosismo excesivo, irritabilidad marcada e insomnio severo. Posteriormente desarrolló episodios de sudoración profusa, palpitaciones intensas y dificultad para mantener conversaciones coherentes. Horas antes de llegar al hospital la paciente presentó comportamiento desorganizado, lenguaje incoherente y episodios de delirio, motivo por el cual fue trasladada de urgencia. 

    Antecedentes personales  

    La paciente refiere pérdida de peso progresiva en los últimos meses a pesar de conservar el apetito aumentado. Además, mencionaba intolerancia al calor, temblores finos en las manos, ansiedad frecuente y episodios recurrentes de taquicardia que nunca fueron tratados adecuadamente. Niega antecedentes quirúrgicos importantes. No fumadora y consumo ocasional de alcohol. 

    Examen físico  

    Al ingreso se observó paciente en mal estado general, consciente pero desorientada en tiempo y espacio, extremadamente agitada y con dificultad para responder preguntas simples. Presentaba temperatura corporal de 40.2 °C, frecuencia cardíaca de 168 latidos por minuto, presión arterial de 150/85 mmHg y frecuencia respiratoria de 30 respiraciones por minuto. 

    Se evidenciaba diaforesis intensa, piel caliente y húmeda, temblor fino distal y marcada ansiedad psicomotora. A la exploración del cuello se palpó aumento difuso de la glándula tiroides, no dolorosa y de consistencia blanda. A nivel cardiovascular se auscultó taquicardia marcada con ritmo regular. 

    El examen pulmonar reveló crépitos bibasales y roncus dispersos compatibles con proceso infeccioso respiratorio. Neurológicamente la paciente se encontraba hiperreactiva, con episodios de delirio y alteración del estado mental. 

    Estudios completarlos

    Los análisis de laboratorio mostraron leucocitosis con neutrofilia y elevación de marcadores inflamatorios. Las pruebas de función tiroidea reportaron TSH suprimida, T3 y T4 libre marcadamente elevadas. La gasometría arterial evidenció alcalosis respiratoria leve secundaria a hipoventilación. 

    En la radiografía de tórax se observó infiltrado pulmonar basal derecho compatible con infección respiratoria. El electrocardiograma mostró taquicardia sinusal severa sin alteraciones isquémicas agudas. Diagnóstico. 

    Con base en los hallazgos clínicos y de laboratorio se diagnosticó  tormenta tiroidea secundaria a hipertiroidismo no tratado, desencadenada por infección respiratoria aguda. 

    Discusión clínica  

    La tormenta tiroidea representa la forma más grave y potencialmente mortal del hipertiroidismo descompensado. Se caracteriza por una exacerbación extrema de los efectos sistémicos de las hormonas tiroideas y suele desencadenarse por infecciones, cirugías, traumatismos o suspensión del tratamiento antitiroideo. 

    El reconocimiento temprano es fundamental debido a su alta mortalidad si no se trata rápidamente. En este caso, la infección respiratoria actuó como factor precipitante en una paciente con hipertiroidismo mal controlado, favoreciendo la aparición de alteraciones cardiovasculares, hipertermia y compromiso neurológico severo. 




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