Traumatismo de alta energía provoca fractura abierta de cúbito con lesión neurovascular

Paciente consultó tras accidente laboral con maquinaria industrial, que ocasionó atrapamiento del antebrazo derecho y lesión traumática de alta energía con fractura abierta y compromiso de tejidos blandos y neurovascular.

Redacción MSP

    Traumatismo de alta energía provoca fractura abierta de cúbito con lesión neurovascular

    Paciente masculino de 29 años, sin antecedentes patológicos de importancia, llevado al servicio de emergencias luego de sufrir accidente laboral mientras manipulaba maquinaria industrial pesada. 

    Según relatan los acompañantes, el paciente intentó retirar un material atascado cuando su antebrazo derecho quedó atrapado en el mecanismo rotatorio de la máquina, produciendo traumatismo de alta energía con lesión inmediata de la extremidad. 

    Al ingreso a emergencias, el paciente se encontraba consciente, orientado, ansioso y con dolor intenso en el miembro superior afectado. Refería incapacidad total para mover la mano y el antebrazo, además de sangrado abundante posterior al accidente. Manifestaba sensación de hormigueo y pérdida parcial de sensibilidad distal. 


    Enfermedad actual 

    El paciente presentaba deformidad evidente del antebrazo derecho, aumento de volumen importante y exposición ósea compatible con fractura abierta. La mano mostraba traumatismo severo con destrucción extensa de tejidos blandos y compromiso de estructuras óseas distales. 

    El dolor era pulsátil, de intensidad 10/10 según escala visual análoga, empeorando con cualquier intento de movilización. 

    Refirió que el accidente ocurrió aproximadamente una hora antes de acudir al centro hospitalario. 

    No hubo pérdida del estado de conciencia ni traumatismo craneal asociado. Examen físico Al examen físico se observó paciente diaforético, taquicárdico y con facies de dolor agudo. 

    Signos vitales

    Los signos vitales mostraban presión arterial de 100/60 mmHg, frecuencia cardíaca de 118 latidos por minuto, frecuencia respiratoria de 24 respiraciones por minuto y temperatura de 36.8 °C. 

    En la extremidad superior derecha se evidenciaba deformidad marcada del antebrazo con desviación angular anormal. Existía herida abierta en la región proximal del cúbito con exposición ósea y sangrado moderado. 

    La mano presentaba edema severo, lesiones complejas de tejidos blandos y probable compromiso articular. A la palpación había crepitación ósea y dolor intenso. Los pulsos distales se encontraban disminuidos, con llenado capilar lento. La sensibilidad distal estaba parcialmente conservada, aunque el paciente refería parestesias en los dedos. La movilidad activa era imposible debido al dolor y la inestabilidad de la extremidad. 

    Estudios complementarios 

    Se realizó radiografía anteroposterior y lateral de antebrazo y mano derecha, donde se observó fractura desplazada del cúbito proximal asociada a luxación de la articulación radiocubital y lesiones traumáticas severas de la mano. También se evidenciaron múltiples fragmentos óseos y daño importante de partes blandas compatible con traumatismo de alta energía. 

    Impresión diagnóstica 

    Paciente con fractura abierta desplazada de cúbito derecho asociada a lesión compleja traumática de mano y probable compromiso neurovascular secundario a accidente laboral de alta energía. 

    Manejo inicial 

    Se inició protocolo de trauma con estabilización hemodinámica, analgesia intravenosa y administración inmediata de antibióticos de amplio espectro debido al alto riesgo de infección por fractura abierta. Se colocó profilaxis antitetánica y se realizó irrigación abundante de la herida con solución salina estéril. 

    Posteriormente, el miembro fue inmovilizado con férula larga posterior y el paciente fue valorado de urgencia por el servicio de ortopedia y cirugía reconstructiva. 

    Tratamiento quirúrgico 

    Debido a la gravedad de las lesiones, el paciente fue llevado a sala de operaciones para lavado quirúrgico exhaustivo, desbridamiento de tejidos desvitalizados y estabilización ósea. Se planificó fijación externa inicial debido al daño extenso de partes blandas y posterior reconstrucción quirúrgica según evolución clínica. 

    También se consideró valoración vascular y neurológica especializada por sospecha de compromiso arterial y nervioso asociado. 

    Evolución y pronóstico 

    Durante las primeras 48 horas el paciente permaneció hospitalizado bajo vigilancia estrecha por riesgo de infección, síndrome compartimental y necrosis tisular. La evolución dependió del grado de lesión neurovascular y de la respuesta al tratamiento quirúrgico inicial. El pronóstico funcional fue reservado debido a la magnitud del trauma y al compromiso severo de la mano, existiendo riesgo de limitación permanente de la movilidad y fuerza del miembro afectado.

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