El asma bronquial es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias caracterizada por síntomas respiratorios variables, como disnea, sibilancias, opresión torácica y tos, asociados a una limitación variable del flujo respiratorio.
Esta alteración suele ser reversible de manera espontánea o con tratamiento. La enfermedad se relaciona con hiperreactividad bronquial e inflamación de la vía aérea, en la que participan diferentes células y mediadores inflamatorios.
Los síntomas pueden desencadenarse o agravarse por infecciones respiratorias, exposición a alérgenos, ejercicio, humo del tabaco, contaminación ambiental, cambios climáticos y determinados medicamentos.
Datos de identificación
Paciente: femenina de 24 años
Ocupación: estudiante universitaria
Motivo de consulta: dificultad respiratoria, tos y sensación de opresión torácica.
Enfermedad actual
Paciente femenina de 24 años, con antecedente de episodios recurrentes de dificultad respiratoria desde la adolescencia, que acude al servicio de urgencias por presentar disnea progresiva de aproximadamente 24 horas de evolución. Refiere que dos días antes del ingreso comenzó con congestión nasal, rinorrea y dolor de garganta.
Posteriormente desarrolló tos seca, sensación de opresión torácica y episodios de sibilancias, especialmente durante la noche. Durante las últimas 12 horas presenta aumento progresivo de la dificultad respiratoria, con limitación para realizar sus actividades habituales y dificultad para dormir debido a la tos y la disnea.
La paciente refiere antecedentes de episodios similares durante infecciones respiratorias y exposición al polvo. Utiliza ocasionalmente un inhalador de rescate, aunque reconoce que no sigue un tratamiento controlado de manera regular.
Niega dolor torácico intenso, hemoptisis, síncope o edema de miembros inferiores.
Antecedentes personales
· Episodios recurrentes de sibilancias y disnea desde los 15 años.
· Rinitis alérgica estacional.
· Antecedentes de exacerbaciones respiratorias durante infecciones virales.
· Uso ocasional de inhalador de rescate.
· No hospitalizaciones previas por asma.
· Niega tabaquismo.
· Niega consumo de drogas.
· Sin antecedentes de enfermedad cardíaca.
· Sin alergias medicamentosas conocidas.
Antecedentes familiares
Madre con antecedente de rinitis alérgica. Hermano con asma diagnosticada durante la infancia.
Signos vitales
· Presión arterial: 118/72 mmHg
· Frecuencia cardíaca: 108 lpm
· Frecuencia respiratoria: 28 rpm
· Temperatura: 37,4 °C
· Saturación de O2: 93 % al aire ambiente
Estado general
Paciente consciente, orientada y ansiosa, con dificultad respiratoria moderada. Puede hablar en frases completas, aunque necesita realizar pausas ocasionales para respirar. Aparato respiratorio A la inspección se observa aumento del trabajo respiratorio y utilización leve de músculos accesorios
Evaluación clínica
La paciente presenta:
· Episodios recurrentes de disnea.
· Tos y sibilancias variables.
· Síntomas predominantemente nocturnos.
· Antecedentes de rinitis alérgica.
· Exacerbaciones asociadas a infecciones respiratorias.
· Obstrucción del flujo aéreo en la espirometría.
· Mejoría significativa posterior al broncodilatador.
Estos elementos permiten establecer el diagnóstico de asma bronquial.
Diagnóstico principal
Asma bronquial con exacerbación aguda moderada, probablemente desencadenada por una infección respiratoria viral.
Factores desencadenantes identificados
· Infección respiratoria reciente.
· Antecedente de atopia.
· Exposición al polvo.
· Ausencia de tratamiento controlador regular.
Evolución clínica
Después de recibir tratamiento broncodilatador y corticoide sistémico, la paciente presentó mejoría progresiva de la disnea y disminución de las sibilancias. Después de varias horas de observación:
· Frecuencia respiratoria: 19 rpm
· Frecuencia cardíaca: 86 lpm
· Saturación de O2: 97 % al aire ambiente
· VEF1/flujo espiratorio máximo: mejora significativamente respecto al ingreso.
La paciente puede hablar normalmente y realizar movimientos sin presentar disnea importante. Se decide continuar tratamiento ambulatorio, con seguimiento médico y establecimiento de tratamiento controlador. En controles posteriores refiere disminución importante de los síntomas nocturnos y ausencia de nuevas exacerbaciones durante el período inicial de seguimiento.
Pronóstico
El pronóstico del asma bronquial suele ser favorable cuando se realiza un diagnóstico adecuado, se mantiene un tratamiento controlador apropiado y se identifican los factores desencadenantes. Sin embargo, las exacerbaciones graves pueden producir insuficiencia respiratoria y, en casos extremos, estatus asmático, una emergencia médica potencialmente mortal.