La bulimia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria caracterizado por episodios recurrentes de atracones, durante los cuales existe una sensación de pérdida de control sobre la ingesta, acompañados de conductas compensatorias inapropiadas destinadas a evitar el aumento de peso. Entre estas conductas pueden encontrarse el vómito autoinducido, el uso inadecuado de laxantes o diuréticos, el ayuno y el ejercicio excesivo.

A diferencia de la anorexia nerviosa, las personas con bulimia nerviosa pueden presentar un peso normal o incluso sobrepeso, por lo que el trastorno puede pasar desapercibido. La preocupación excesiva por el peso y la figura corporal desempeña un papel central en la enfermedad.
La bulimia nerviosa puede producir complicaciones gastrointestinales, metabólicas, endocrinas, dentales y cardiovasculares. Entre las alteraciones más importantes se encuentran la hipopotasemia, alcalosis metabólica, erosión del esmalte dental, hipertrofia de las glándulas parótidas, esofagitis y, en casos graves, arritmias cardíacas.
Presentación del caso clínico
Datos de identificación
Paciente: femenina de 19 años
Ocupación: estudiante universitaria
Motivo de consulta: episodios recurrentes de ingesta excesiva de alimentos acompañados de vómitos provocados y preocupación intensa por el peso corporal.
Enfermedad actual: Paciente femenina de 19 años que acude a consulta acompañada de su madre debido a cambios progresivos en sus hábitos alimentarios durante aproximadamente 8 meses.
La paciente refiere que presenta episodios recurrentes en los que consume grandes cantidades de alimentos en un período corto de tiempo, acompañados de la sensación de no poder controlar lo que come.
Posteriormente experimenta sentimientos intensos de culpa, ansiedad y temor a aumentar de peso, por lo que provoca el vómito.
Refiere que estos episodios ocurren aproximadamente tres veces por semana y que, después de ellos, suele restringir la alimentación durante varias horas. En algunas ocasiones realiza ejercicio físico de manera excesiva con la intención de compensar la ingesta.
La paciente manifiesta preocupación persistente por su peso y apariencia corporal, a pesar de encontrarse dentro de un rango de peso normal. Refiere que su autoestima depende en gran medida de cómo percibe su cuerpo. Durante los últimos meses ha presentado fatiga, episodios ocasionales de mareos y sensación de debilidad.
También refiere dolor y ardor ocasional en la garganta después de vomitar. Niega consumo de drogas ilícitas y niega antecedentes de enfermedades endocrinas o gastrointestinales.
Antecedentes personales
· Sin antecedentes médicos de importancia.
· No cirugías previas.
· No alergias medicamentosas conocidas.
· No consumo habitual de alcohol.
· No uso medicamentos de forma regular.
· Menarquia a los 12 años.
· Ciclos menstruales previamente regulares, actualmente ocasionalmente irregulares. · No embarazos previos.
Antecedentes familiares
Madre con antecedente de trastorno de ansiedad tratado de manera ambulatoria.
Sin antecedentes familiares conocidos de trastornos de la conducta alimentaria.
Signos vitales
· Presión arterial: 100/64 mmHg
· Frecuencia cardíaca: 88 lpm
· Frecuencia respiratoria: 18 rpm
· Temperatura: 36,5 °C
· Saturación de O2: 98 %
· IMC: 21,2 kg/m²
Estado general
Paciente consciente, orientada y colaboradora.
Se observa ansiosa al hablar sobre su alimentación y apariencia corporal.
Cabeza y cuello: Se observa discreta hipertrofia bilateral de las glándulas parótidas.
En la cavidad oral se evidencia erosión del esmalte dental, principalmente en las superficies dentales expuestas al ácido gástrico.
La paciente presenta leve irritación faríngea.
Cardiovascular: Ruidos cardíacos rítmicos, sin soplos.
No se evidencian signos de insuficiencia cardíaca.
Abdomen Blando: depresible y no doloroso a la palpación. Sin masas ni visceromegalias.
Extremidades Sin edema: Fuerza muscular ligeramente disminuida de manera subjetiva.
Evaluación psiquiátrica
Durante la entrevsta clínica, la paciente reconoce que:
· Presenta episodios recurrentes de atracones.
· Experimenta pérdida de control durante dichos episodios.
· Utiliza el vómito autoinducido como conducta compensatoria.
· Existe preocupación excesiva por el peso y la imagen corporal.
· Su autoestima está influenciada de manera importante por su peso y apariencia.
· Los episodios ocurren aproximadamente tres veces por semana.
· El comportamiento se ha mantenido durante más de varios meses.
No presenta delirios, alucinaciones ni alteraciones importantes del pensamiento. No refiere ideación suicida durante la evaluación.
Diagnóstico definitivo
Bulimia nerviosa con conductas compensatorias mediante vómito autoinducido, asociada a alteraciones hidroelectrolíticas secundarias a vómitos recurrentes.
Evolución clínica
Después de iniciar tratamiento multidisciplinario, la paciente presenta disminución progresiva de la frecuencia de los episodios de atracones y vómitos. Tras varias semanas de seguimiento, refiere una mejor relación con los alimentos y menor preocupación por su peso. Los niveles séricos de potasio y cloro regresan progresivamente a valores normales.
En los meses posteriores continúa con terapia cognitivo-conductual y seguimiento nutricional y psiquiátrico, con reducción significativa de las conductas compensatorias.
Pronóstico
El pronóstico de la bulimia nerviosa puede ser favorable cuando se realiza un diagnóstico temprano y se instaura tratamiento adecuado, aunque existe riesgo de recaída y de complicaciones médicas si las conductas compensatorias persisten.