Dolor torácico y derrame pericárdico en hombre sin músculos pectorales causado por pericarditis aguda

La tomografía de tórax mostró la ausencia completa de los músculos pectorales del lado izquierdo, confirmando por primera vez en la vida del paciente el diagnóstico de síndrome de Poland.

Katherine Ardila

    Dolor torácico y derrame pericárdico en hombre sin músculos pectorales causado por pericarditis aguda

    Un paciente acudió al servicio de urgencias presentando un dolor torácico agudo de inicio súbito aproximadamente 24 horas antes de la consulta. El dolor, descrito como de carácter desgarrante y localizado en la zona central del tórax, se irradiaba hacia la espalda y alcanzaba una intensidad de 8 sobre 10, limitando su capacidad para hablar y ofrecer una historia clínica detallada. 

    El síntoma se exacerbaba con la inspiración profunda y al adoptar la posición de decúbito (acostado), mientras que mejoraba al sentarse. El paciente asoció también dificultad para respirar. No refirió fiebre, tos, síntomas digestivos como náuseas o vómitos, ni cefalea, y negó haber tenido enfermedades recientes o contacto con personas enfermas.

    Sus antecedentes personales destacaban por la presencia de anomalías congénitas, incluyendo una asimetría notable en la pared torácica, braquidactilia (dedos cortos) y sindactilia (dedos unidos parcial o totalmente), aunque nunca había recibido un diagnóstico formal de síndrome de Poland. 

    No presentaba antecedentes de cardiopatía, hospitalizaciones frecuentes ni consumo habitual de medicación. En su historial quirúrgico figuraban una apendicectomía realizada quince años atrás y una cirugía correctiva por sindactilia en los dedos de la mano hace tres años. 

    El paciente era independiente para sus actividades diarias y trabajaba en el sector de la construcción. No fumaba, no consumía alcohol ni otras sustancias, y no conocía antecedentes familiares de anomalías similares en el tórax o las extremidades.

    Hallazgos clínicos, de Laboratorio y por Imagen

    Al ingreso, los signos vitales del paciente estaban dentro de parámetros normales: presión arterial de 132/85 mmHg, frecuencia cardíaca de 80 latidos por minuto, frecuencia respiratoria normal, saturación de oxígeno del 98% en aire ambiente y temperatura corporal de 37°C. Los análisis de laboratorio iniciales solo mostraron una elevación leve de la proteína C reactiva (2.4 mg/dl), un marcador inespecífico de inflamación. 

    Los niveles de troponina cardiaca, medidos al ingreso y a las seis horas, descartaron un daño agudo del músculo cardíaco (infarto). Los resultados de pruebas toxicológicas en orina, análisis de orina, perfil viral respiratorio y hemocultivos fueron todos negativos.

    El estudio por imágenes fue fundamental. Una tomografía computarizada (TC) de tórax con contraste descartó una embolia pulmonar al no mostrar defectos en la vasculatura. 

    Sin embargo, la TC confirmó la sospecha clínica de una anomalía congénita al observar una marcada asimetría en la musculatura de la pared torácica, con ausencia completa de los músculos pectoral mayor y menor en el lado izquierdo a la altura del esternón, un hallazgo característico del síndrome de Poland. 

    En segundo lugar, el electrocardiograma (ECG) mostró alteraciones sugestivas de inflamación del pericardio, con elevaciones del segmento ST en las derivaciones precordiales V2 a V4. 

    Para completar la evaluación cardíaca, un ecocardiograma transtorácico demostró una función cardiaca conservada (fracción de eyección del 55-60%) y la presencia de un derrame pericárdico trivial (una mínima cantidad de líquido alrededor del corazón).

    Diagnóstico integrado y tratamiento

    Con la integración de todos los hallazgos (el dolor típico que empeoraba al acostarse, las alteraciones específicas en el ECG, la evidencia de inflamación leve en laboratorios y la visualización de líquido pericárdico en el ecocardiograma), se estableció el diagnóstico de pericarditis aguda

    Simultáneamente, la confirmación por imagen de la ausencia congénita de los músculos pectorales permitió diagnosticar formalmente el síndrome de Poland. Por lo tanto, el diagnóstico final fue: Síndrome de Poland con pericarditis aguda de probable etiología idiopática (sin causa infecciosa, autoinmune o traumática identificada).

    El tratamiento se instauró de forma dirigida a la pericarditis. Se inició una terapia antiinflamatoria con indometacina (25 mg tres veces al día) y colchicina (0.6 mg al día), medicamentos estándar para reducir la inflamación del pericardio y prevenir recurrencias. 

    La respuesta fue excelente, con una resolución completa de todos los síntomas en el transcurso de una semana.

    Discusión y relevancia del caso

    Este caso es notable por presentar, por primera vez en la literatura médica reportada, una pericarditis aguda en un paciente con síndrome de Poland. Como señalan los autores (internista Dr. Gautami S. Patel y sus colegas del Pramukhswami Medical College en Karamsad), no existe una asociación fisiopatológica establecida entre ambas condiciones; la pericarditis en este contexto se considera idiopática. 

    No obstante, el caso subraya un desafío diagnóstico importante: las anomalías anatómicas congénitas propias del síndrome de Poland, como la ausencia de los músculos pectorales y la posible asimetría ósea, pueden complicar significativamente la evaluación de un dolor torácico agudo. 

    Estas alteraciones pueden dificultar la interpretación del examen físico, los hallazgos en el electrocardiograma y hasta las imágenes, requiriendo un alto índice de sospecha clínica para no pasar por alto patologías agudas como la pericarditis.

    Si bien la asociación con pericarditis no se había descrito, existen reportes aislados en la literatura que vinculan el síndrome de Poland con otras complicaciones torácicas que pueden cursar con dolor y dificultad respiratoria, como hernia diafragmática, neumotórax espontáneo e incluso tumores. 



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