La esteatosis hepática, conocida comúnmente como hígado graso, es una enfermedad caracterizada por la acumulación excesiva de grasa, principalmente triglicéridos, dentro de los hepatocitos.

Paciente masculino de 45 años de edad, comerciante, que acude a consulta médica debido a sensación de cansancio y pesadez ocasional en la parte superior derecha del abdomen desde aproximadamente tres meses. Refiere que durante los últimos años ha aumentado de peso progresivamente debido a una alimentación rica en comidas fritas, alimentos procesados, bebidas azucaradas y carbohidratos. Además, lleva un estilo de vida sedentario y realiza poca actividad física.
El paciente niega consumo habitual de bebidas alcohólicas, transfusiones sanguíneas previas, uso de drogas intravenosas o antecedentes de enfermedad hepática. Como antecedentes personales presenta hipertensión arterial diagnosticada hace cuatro años y dislipidemia, aunque reconoce que no siempre cumple adecuadamente con el tratamiento indicado. Su padre tenía antecedentes de diabetes mellitus tipo 2.
Al examen físico, el paciente se encuentra consciente, orientado y hemodinámicamente estable. Presenta un peso de 96 kg y una talla de 1.70 m, con un índice de masa corporal (IMC) aproximado de 33.2 kg/m², compatible con obesidad grado I. La presión arterial es de 140/88 mmHg. La piel y las mucosas no presentan ictericia.
El abdomen se encuentra globoso, blando y depresible. A la palpación profunda se evidencia discreta molestia en el hipocondrio derecho, sin signos de irritación peritoneal. No se palpan masas ni ascitis. No presenta edema en miembros inferiores.
Se solicitan pruebas de función hepática y perfil metabólico.Los resultados muestran:
· ALT: 72 U/L.
· AST: 48 U/L.
· GGT: 65 U/L.
· Bilirrubina total: 0.8 mg/dL.
· Bilirrubina directa: 0.2 mg/dL.
· Albúmina: 4.3 g/dL.
· Glucosa en ayunas: 118 mg/dL.
· Hemoglobina glucosilada (HbA1c): 6.1%.
· Triglicéridos: 245 mg/dL.
· Colesterol HDL: 36 mg/dL.
Las pruebas muestran una elevación leve de las transaminasas, principalmente de la ALT, asociada a alteraciones metabólicas.
Se realiza una ecografía abdominal que evidencia aumento difuso de la ecogenicidad del hígado, con conservación parcial de la visualización de las estructuras vasculares intrahepáticas, hallazgos compatibles con esteatosis hepática. No se observan dilataciones de la vía biliar ni lesiones focales.
Esteatosis hepática asociada a disfunción metabólica (MASLD), en paciente con obesidad, dislipidemia y alteración de la glucemia.
El manejo inicial se basa principalmente en modificar los factores de riesgo metabólicos. Se recomienda una reducción progresiva del peso corporal mediante una alimentación equilibrada, disminución del consumo de azúcares simples, bebidas azucaradas, alimentos ultraprocesados y grasas saturadas.
Se indica aumentar progresivamente la actividad física, procurando combinar ejercicio aeróbico con ejercicios de resistencia. También es importante controlar adecuadamente la presión arterial, la glucemia y los niveles de colesterol y triglicéridos. Debe evitarse o limitarse el consumo de alcohol y revisarse con el médico cualquier medicamento o suplemento que pueda afectar al hígado.
Se recomienda seguimiento periódico de las pruebas de función hepática y valoración del riesgo de fibrosis hepática mediante herramientas no invasivas. En pacientes con sospecha de fibrosis avanzada puede ser necesaria una evaluación especializada por gastroenterología o hepatología.
Después de seis meses de seguimiento, el paciente refiere mayor actividad física y cambios importantes en su alimentación. Ha logrado disminuir aproximadamente 7 kg de peso. Los controles de laboratorio muestran mejoría de las transaminasas y de los triglicéridos. La evolución clínica es favorable y se mantiene el seguimiento para prevenir la progresión de la enfermedad.
El hígado graso es una enfermedad frecuente que puede relacionarse estrechamente con factores metabólicos como la obesidad, la resistencia a la insulina, la diabetes mellitus tipo 2 y las alteraciones del perfil lipídico. Debido a que muchos pacientes permanecen asintomáticos, es importante identificar los factores de riesgo y realizar una evaluación adecuada.