Puerto Rico ha perdido más del 50% de sus cardiólogos mientras males cardiovasculares lideran mortalidad

Aunque Puerto Rico cuenta con tecnología, especialistas y procedimientos cardiovasculares comparables a los de Estados Unidos, la migración médica, el cierre de programas de entrenamiento y las barreras burocráticas amenazan la disponibilidad futura de cardiólogos en la isla, según advirtió el Dr. Carlos Díaz Vélez, Cardiólogo y presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    Puerto Rico ha perdido más del 50% de sus cardiólogos mientras males cardiovasculares lideran mortalidad

    La cardiología puertorriqueña ha alcanzado un alto nivel de desarrollo tecnológico y profesional, con capacidad para realizar desde procedimientos complejos hasta trasplantes cardíacos. Sin embargo, la especialidad enfrenta un desafío creciente: la reducción sostenida de especialistas en un contexto donde las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte y morbilidad en Puerto Rico.

    Así lo expuso el Dr. Carlos Díaz Vélez, cardiólogo con más de 33 años de experiencia y actual presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, durante una entrevista con la revista de Medicina y Salud Pública en el Congreso Anual de la Sociedad Puertorriqueña de Cardiología.

    Cardiología al nivel de Estados Unidos

    De acuerdo con el especialista, Puerto Rico ha logrado posicionarse a la par de Estados Unidos en cuanto a tecnología, desarrollo profesional y capacidad para realizar procedimientos cardiovasculares avanzados.

    "La cardiología en Puerto Rico está de igual en igual en los Estados Unidos", afirmó.

    El cardiólogo destacó que en la isla se realizan trasplantes de corazón y otros procedimientos altamente especializados gracias a una facultad médica que describió como "extraordinaria" y de nivel mundial.

    "Tenemos una facultad de médicos extraordinarios. Aquí se hacen trasplantes de corazón y todos los procedimientos que puedan haber a un nivel espectacular", señaló.

    Más de la mitad de los cardiólogos se han perdido por el éxodo médico

    Pese a estos avances, Díaz Vélez advirtió que la especialidad ha sido una de las más afectadas por la migración de médicos fuera de Puerto Rico.

    Según explicó, actualmente existe una reducción de más de la mitad de los cardiólogos que originalmente ejercían en la isla.

    "Los cardiólogos, cuando sabemos que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte y de morbilidad en Puerto Rico, han sufrido una reducción de más de la mitad", sostuvo.

    El médico señaló que esta situación forma parte de un problema más amplio que afecta a diversas especialidades médicas y que, de acuerdo con estudios citados por el Colegio de Médicos, podría agravarse en los próximos años.

    "Para 2030 todos los estudios dicen que nos vamos a quedar con la mitad de los especialistas y subespecialistas en Puerto Rico", advirtió.

    Menos programas de entrenamiento y menos cardiólogos en formación

    Otro de los factores señalados por el especialista es la disminución de programas de entrenamiento para nuevos cardiólogos.

    Explicó que Puerto Rico contaba desde 1973 con centros que permitían formar alrededor de 16 cardiólogos al año. Sin embargo, actualmente esa cifra se ha reducido a menos de ocho especialistas anuales.

    "Se cerraron estos centros de entrenamiento por la reforma de salud", indicó.

    Según Díaz Vélez, la privatización del sistema de salud provocó que muchos programas dejaran de recibir apoyo debido a que no eran considerados rentables, impactando directamente la formación de nuevos especialistas.

    Tres medidas para retener médicos en Puerto Rico

    Frente a esta situación, el especialista identificó tres áreas prioritarias para evitar la salida de profesionales de la salud.

    La primera es la simplificación de los procesos de licenciamiento médico. Actualmente, explicó, los médicos deben presentar entre 16 y 18 documentos para obtener una licencia, un proceso que puede tardar entre seis y ocho meses.

    Por ello, el Colegio impulsa propuestas legislativas para otorgar licencias provisionales con un número menor de requisitos mientras se completa la documentación restante.

    La segunda medida corresponde a los incentivos contributivos para médicos que inician su práctica profesional.

    Díaz Vélez señaló que el Colegio respalda iniciativas legislativas que permitan fortalecer estos beneficios y hacer más atractivo el ejercicio profesional en Puerto Rico.

    Aseguradoras: una de las principales razones para la salida de médicos

    El tercer punto, que calificó como uno de los más importantes, está relacionado con la relación entre médicos y aseguradoras.

    Según explicó, diversos estudios realizados entre profesionales de la salud señalan que el trato recibido por parte de las aseguradoras constituye una de las razones que impulsan la migración médica.

    "Una de las razones por las cuales los médicos se van es el trato y el maltrato de las aseguradoras", afirmó.

    El especialista sostuvo que las aseguradoras han adquirido un nivel de intervención que, según su visión, afecta el criterio clínico y dificulta el acceso oportuno a tratamientos y procedimientos.

    "Se han metido a nivel de interferir en el criterio médico, de obstaculizar tratamientos y decidir cuándo se hace un procedimiento o no", expresó.

    La alimentación y la obesidad siguen impulsando las enfermedades cardiovasculares

    Más allá de la disponibilidad de especialistas, Díaz Vélez señaló que el principal desafío cardiovascular en Puerto Rico continúa siendo la alta prevalencia de obesidad y diabetes.

    "Puerto Rico tiene una incidencia de diabetes y obesidad que es el preámbulo de la enfermedad cardiovascular", explicó.

    El especialista relacionó estas condiciones con procesos inflamatorios que favorecen el desarrollo de lesiones arteriales, obstrucciones y otras enfermedades cardíacas.

    Asimismo, alertó sobre el impacto del consumo de azúcares, grasas saturadas y alimentos ultraprocesados en la salud cardiovascular de la población.

    La prevención debe comenzar desde la infancia

    Para enfrentar esta problemática, el cardiólogo insistió en la necesidad de fortalecer la educación en salud desde edades tempranas.

    Explicó que las escuelas deben recuperar estrategias que promuevan hábitos alimentarios saludables, actividad física y prevención de factores de riesgo cardiovascular.

    "Tenemos que volver nuevamente a llevar a los niños a una educación más sana de lo que comemos y de hacer ejercicio", señaló.

    Finalmente, recordó que la prevención continúa siendo la herramienta más efectiva para reducir la carga de enfermedad cardiovascular.

    "Sigue siendo la fórmula ganadora: la prevención", concluyó.

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