¿Puede un golpe en el pecho causar muerte súbita? Expertos explican los riesgos en deportistas

El Dr. Enrique Amy, asesor médico del Comité Olímpico de Puerto Rico, explicó cómo condiciones como el commotio cordis y la miocardiopatía hipertrófica pueden desencadenar eventos cardíacos graves y muerte súbita en atletas jóvenes. Además, el Dr. Héctor Martínez destacó la importancia del tratamiento oportuno para mejorar la supervivencia en estas emergencias.

Andrea Bazurto Gutiérrez

    ¿Puede un golpe en el pecho causar muerte súbita? Expertos explican los riesgos en deportistas

    La muerte súbita en deportistas es uno de los eventos más impactantes dentro del deporte competitivo. Aunque suele ocurrir en atletas aparentemente sanos, detrás de estos casos pueden existir enfermedades cardíacas no diagnosticadas o traumatismos capaces de alterar de forma repentina el funcionamiento eléctrico del corazón. Así lo explicó el Dr. Enrique Amy, asesor médico del Comité Olímpico de Puerto Rico, durante una entrevista con la revista Medicina y Salud Pública en la que abordó las principales causas de estos eventos en jóvenes deportistas.

    La actividad física no es la causa de la muerte súbita

    El especialista aclaró que la práctica deportiva no es la responsable directa de estos eventos, sino que generalmente actúa como un detonante de condiciones cardíacas preexistentes.

    "No es que la práctica del deporte lo lleve a esa muerte súbita. No. Ellos tienen su patología y simplemente no se había desarrollado porque no tenían la intensidad de la práctica", explicó.

    Según indicó, el aumento en la exigencia física puede favorecer la aparición de síntomas o complicaciones en pacientes que desconocían que padecían una enfermedad cardiovascular.

    Commotio cordis: cuando un golpe desencadena una arritmia fatal

    Al analizar el caso del jugador de fútbol americano Damar Hamlin, quien colapsó en pleno partido tras recibir un impacto en el pecho, el Dr. Amy explicó que una de las condiciones asociadas a este tipo de eventos es el commotio cordis.

    "Comodio viene de conmoción, cardis viene de corazón", señaló.

    De acuerdo con el especialista, esta condición ocurre cuando un atleta recibe un golpe fuerte sobre la región izquierda del tórax, donde se encuentra el corazón, provocando una alteración súbita de su actividad eléctrica.

    "Es una condición que sufre el atleta cuando le dan un golpe en el lado izquierdo o donde está el corazón con alguna fuerza", detalló.

    El impacto puede desencadenar una fibrilación ventricular, una arritmia potencialmente mortal.

    "Se le conoce como fibrilación ventricular. Básicamente la forma que el corazón contrae es tan errática que no produce una contracción adecuada y por ende la presión disminuye dramáticamente", explicó.

    Como consecuencia, el flujo sanguíneo hacia el cerebro disminuye de forma crítica.

    "No es lo suficiente para llevar suficiente sangre al cerebro. Por lo tanto, el paciente tiene una pérdida de conocimiento súbita", añadió.

    La importancia de la resucitación cardiopulmonar

    El especialista destacó que la intervención inmediata resulta esencial cuando ocurre una fibrilación ventricular.

    "Cuando cae al piso, ellos se dan cuenta de que no está respondiendo a nada y empiezan a darle resucitación cardiopulmonar que es CPR", indicó.

    La rápida identificación del evento y el inicio oportuno de las maniobras de reanimación pueden ser determinantes para la supervivencia del atleta.

    Los adolescentes presentan mayor susceptibilidad

    Durante la entrevista, el Dr. Amy explicó que este tipo de lesiones traumáticas se observa con mayor frecuencia en atletas adolescentes debido a que su musculatura torácica aún no está completamente desarrollada.

    "Este tipo de lesión es muy frecuente en atletas de 15 a 18 años porque su musculatura es más frágil. Tienen músculo pectoral más débil, no tan desarrollado y están más propensos a tener un daño cardíaco", afirmó.

    En contraste, señaló que los deportistas adultos suelen contar con una mayor protección natural gracias al desarrollo muscular de la pared torácica.

    "Cuando es una persona de 24 años, 25 años, 26 años, fuerte, con unos pectorales desarrollados, que tiene un músculo pectoral bien fuerte, pues es probable que eso no le dé, porque el músculo lo va a aguantar", explicó.

    La detección temprana puede marcar la diferencia

    Por su parte, otro de los especialistas consultados, el Dr. Héctor Martínez, cardiólogo intervencional y director de Cardiología del Mayagüez Medical Center, destacó que actualmente existen herramientas y tratamientos capaces de mejorar el pronóstico de los pacientes que sufren eventos cardiovasculares agudos.

    "Llegó el momento donde hoy día sabemos que tenemos tecnología para poder ayudar al paciente", afirmó.

    Asimismo, señaló que la rapidez en el acceso al tratamiento puede ser determinante para la supervivencia.

    "Si el paciente recibe el tratamiento rápido y cuando lo necesita, le podemos salvar la vida", concluyó.

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