Las malformaciones cardíacas representan la anomalía congénita más frecuente en recién nacidos

Las cardiopatías congénitas son la malformación congénita más habitual entre los recién nacidos, afectando aproximadamente a entre 8 y 10 de cada 1.000 nacidos vivos.
Según han informado los hospitales Vithas de la Comunitat Valenciana con motivo del Día Mundial de las Cardiopatías Congénitas, este grupo de patologías abarca un amplio espectro de malformaciones estructurales del corazón, que pueden ir desde defectos leves hasta alteraciones complejas que requieren intervención especializada.
La doctora Clara Gunturiz, cardióloga del Hospital Vithas Castellón, ha explicado que, aunque en muchos casos puede lograrse una corrección anatómica satisfactoria, estas patologías deben considerarse enfermedades crónicas que necesitan un seguimiento médico continuado a lo largo de toda la vida del paciente.
Esta perspectiva de cronicidad resulta fundamental para garantizar no solo la supervivencia, sino también la calidad de vida de las personas afectadas.
La detección precoz de las cardiopatías congénitas juega un papel crucial en el pronóstico y manejo de estos pacientes.
El doctor José Ignacio Carrasco, responsable de la Unidad de Cardiología Pediátrica y Ecocardiografía Fetal del Hospital Vithas Valencia 9 de Octubre, ha señalado que muchas de estas malformaciones pueden identificarse durante el embarazo mediante ecografía obstétrica y ecocardiografía fetal.
Este diagnóstico prenatal permite planificar de manera anticipada el manejo multidisciplinar del caso y optimizar el pronóstico neonatal desde el mismo momento del nacimiento.
En cuanto a las señales de alerta después del nacimiento, el doctor Víctor Girbés, responsable de Cardiología del Centro Médico Vithas Alzira, ha detallado que los síntomas pueden variar significativamente según la edad del paciente.
En muchas ocasiones, las cardiopatías se detectan al nacer, bien durante la exploración del pediatra o por la observación de los propios padres al notar que el bebé se fatiga durante la toma, presenta coloración azulada en los labios o se detectan soplos cardíacos.
En el caso de niños mayores, pueden manifestarse a través de cansancio o intolerancia al esfuerzo físico que antes realizaban sin dificultad.
Gracias a los progresos experimentados en las últimas décadas en diagnóstico por imagen, cirugía cardíaca y técnicas percutáneas, actualmente más del 90% de los niños con cardiopatías congénitas alcanza la edad adulta.
Este dato es, hoy día, una transformación radical del pronóstico de estas patologías, que históricamente conllevaban una elevada mortalidad en los primeros años de vida.
El doctor Juan Luján, cardiólogo del Hospital Vithas Alicante, ha destacado especialmente el desarrollo de técnicas mínimamente invasivas que permiten corregir determinadas cardiopatías mediante catéteres introducidos por vía vascular, evitando así la cirugía abierta y reduciendo considerablemente los tiempos de recuperación.
Estos procedimientos percutáneos han revolucionado el abordaje de muchas malformaciones, ofreciendo excelentes resultados con menores riesgos y molestias para los pacientes.
Asimismo, el especialista ha incidido en el creciente diagnóstico de estas patologías en la edad adulta, lo que evidencia la necesidad de mantener unidades especializadas para todas las etapas de la vida.
El doctor Alfonso Valle, jefe de Cardiología del Hospital Vithas Valencia Turia, ha señalado que una de las principales preocupaciones de los pacientes y sus familias es si podrán llevar una vida normal.
En este sentido, ha afirmado rotundamente que hoy en día, en un porcentaje muy elevado de casos, es posible desarrollar una existencia completamente normal, incorporando hábitos saludables y manteniendo las revisiones médicas pertinentes.
Las recomendaciones actuales han evolucionado significativamente y fomentan la práctica de ejercicio aeróbico adaptado a las condiciones de cada paciente, abandonando la antigua tendencia al sedentarismo preventivo que limitaba innecesariamente las actividades de estas personas.
El especialista ha subrayado también la importancia de abordar el impacto emocional que conlleva vivir con una cardiopatía congénita, ya que la ansiedad y la depresión son más frecuentes en adultos con estas patologías y requieren una atención integral que considere todos los aspectos de la salud.
La doctora María Ibáñez, responsable de Cardiología del Hospital Vithas Valencia Consuelo, ha recordado que incluso aquellos pacientes que han sido intervenidos o permanecen asintomáticos deben mantener revisiones periódicas a lo largo de toda su vida.
Este seguimiento continuado permite detectar precozmente posibles complicaciones, adaptar los tratamientos a las necesidades cambiantes de cada momento y ofrecer recomendaciones personalizadas sobre estilo de vida, planificación familiar u otras cuestiones relevantes para el bienestar del paciente.
Los especialistas consultados coinciden en transmitir un mensaje de tranquilidad a pacientes y familias, destacando que el abordaje multidisciplinar coordinado entre diferentes especialidades y los continuos avances médicos permiten que la gran mayoría de personas con cardiopatías congénitas pueda disfrutar de una buena calidad de vida.
La combinación de diagnóstico precoz, técnicas terapéuticas innovadoras y seguimiento personalizado constituye la base sobre la que se asienta este esperanzador panorama para quienes nacen con una malformación cardíaca.