Este día pone el foco en la educación, la comunicación, el diálogo y la protección de la vida, mientras las cifras de violencia en Colombia evidencian los desafíos que enfrenta el país en materia de convivencia y salud pública.

El Día Internacional de la No Violencia, una fecha establecida por las Naciones Unidas en homenaje al nacimiento de Mahatma Gandhi y destinada a promover una cultura de paz, tolerancia, comprensión y respeto por los derechos humanos. La ONU señala que la educación y la conciencia pública son herramientas fundamentales para difundir el principio de la no violencia.
La fecha adquiere especial relevancia para Colombia ante el impacto que la violencia continúa teniendo sobre la vida y el bienestar de la población. De acuerdo con el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, durante 2025 se registraron 14.780 presuntos homicidios, frente a 13.917 en 2024, un incremento de 863 casos, equivalente al 6,2 %. La entidad calificó el volumen registrado en 2025 como histórico dentro del periodo 2016-2025.
La violencia no se limita a los homicidios. Sus consecuencias abarcan lesiones físicas, afectaciones psicológicas, discapacidad, pérdida de años de vida, desplazamiento, ruptura de vínculos familiares y deterioro de las condiciones sociales que determinan la salud. Los registros de Medicina Legal muestran que durante 2025 se produjeron 30.787 muertes por causas externas en Colombia. De ellas, 14.780 corresponden a presuntos homicidios, 8.737 a eventos de transporte, 4.447 a muertes accidentales y 2.823 a suicidios.
En el caso de los homicidios, 13.641 víctimas fueron hombres, 1.122 mujeres y 17 correspondieron a personas cuyo sexo fue registrado como indeterminado, según las cifras preliminares del Instituto. Estas cifras permiten dimensionar que hablar de no violencia implica también abordar la prevención de lesiones y muertes evitables, la protección de grupos vulnerables y el fortalecimiento de entornos familiares, comunitarios e institucionales seguros.
El Ministerio del Interior ha señalado que el 2 de octubre constituye una oportunidad para reflexionar sobre el papel de la educación y la comunicación en la construcción de conciencia pública, tolerancia y convivencia pacífica. La Organización de las Naciones Unidas, por su parte, estableció esta conmemoración mediante la Resolución A/RES/61/271 de 2007, que reconoce la relevancia universal del principio de no violencia y plantea la necesidad de promover una cultura de paz, tolerancia, comprensión y respeto por la diversidad.
Para 2026, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, llamó a enfrentar las divisiones mediante el diálogo y la diplomacia y a construir puentes de entendimiento como herramientas para alcanzar cambios sociales sin recurrir a la violencia.
La prevención de la violencia también debe considerar a las personas mayores. En Colombia, la Política Pública Nacional de Envejecimiento y Vejez 2022-2031, adoptada mediante el Decreto 681 de 2022, establece como propósito garantizar condiciones para un envejecimiento saludable y una vejez digna, autónoma e independiente, bajo principios de igualdad, equidad, no discriminación y protección de los derechos humanos.
La política reconoce a las personas mayores como sujetos de derechos y de especial protección constitucional, y plantea una responsabilidad compartida entre las personas, las familias, la sociedad y el Estado. Su implementación está organizada en seis ejes estratégicos y 25 líneas de acción.
Las estadísticas de Medicina Legal muestran, además, que la violencia y las muertes por causas externas también afectan a este grupo poblacional.Durante 2025, el Instituto registró 724 homicidios de personas mayores de 60 años, además de 1.951 muertes en eventos de transporte, 1.916 muertes accidentales y 485 suicidios. En total, fueron 5.076 muertes por causas externas en personas mayores durante ese año.
Los homicidios representaron el 14,26 % de las muertes violentas registradas entre las personas mayores, mientras que los eventos de transporte y las muertes accidentales concentran porcentajes superiores.
El impacto no termina con las muertes. Los registros forenses también documentan miles de lesiones no fatales entre las personas mayores. En las capitales colombianas, durante 2025 se registraron 7.697 lesiones no fatales en adultos mayores asociadas a diferentes contextos, entre ellos violencia interpersonal, violencia intrafamiliar, violencia de pareja, eventos de transporte y otros hechos.
En Santa Marta, por ejemplo, Medicina Legal reportó durante ese mismo periodo 178 lesiones no fatales en personas mayores, de las cuales 54 corresponden a violencia interpersonal, 70 a violencia intrafamiliar, 28 a violencia de pareja, 23 a lesiones accidentales y 3 a eventos de transporte. Estos registros muestran que la prevención de la violencia requiere mirar más allá de las cifras de homicidios y atender también aquellas situaciones que generan lesiones, dependencia, pérdida de autonomía y deterioro de la calidad de vida.