Trump presume resultados "perfectos" en el test cognitivo MoCA, una prueba de cribado que descarta deterioro cognitivo leve, además de afirmar tener un "excelente" estado de salud.

Donald Trump, el presidente de mayor edad en la historia de EE.UU. al asumir el cargo en enero de 2025, enfrenta crecientes dudas sobre su estado físico y mental. A sus 79 años, supera la esperanza de vida media para hombres estadounidenses (75,8 años en 2023), mientras episodios recientes con hematomas visibles, momentos de aparente somnolencia y puntuaciones perfectas en tests cognitivos alimentan el debate médico.
Según el diario "El Español" Trump ha celebrado sus resultados: "Los médicos de la Casa Blanca acaban de reportar que tengo una 'SALUD PERFECTA' y que 'CLAVÉ' (es decir, ¡tuve un 100% de respuestas correctas!), por tercera vez consecutiva, mi examen cognitivo".
Se trata del MOCA (Montreal Cognitive Assessment), prueba estándar de 30 ítems que evalúa memoria, atención, lenguaje y funciones ejecutivas. Una puntuación de 26 o más descarta deterioro cognitivo leve, aunque ningún resultado aislado equivale a diagnóstico clínico.
Trump, que ya la aprobó con nota máxima en 2018 a los 71 años, insiste en que debería ser obligatoria para candidatos presidenciales.
Sin embargo, las fotografías no mienten. El 25 de agosto de 2025, al recibir al presidente surcoreano Lee Jae-myung, un hematoma cubría casi todo el dorso de su mano derecha. Trump atribuye estas marcas a sus "firmes apretones de manos" y admite usar maquillaje para disimularlas.
Médicos consultados señalan otra causa probable: insuficiencia venosa crónica, diagnosticada en julio de 2025. Esta acumulación de sangre en venas provoca hinchazón, varices y equimosis frecuentes.
Trump abandonó las medias de compresión recomendadas, pero mantiene aspirina en dosis alta (325 mg diarios, frente a los 81 mg preventivos habituales). "No quiero sangre espesa bombeando a través de mi corazón", justificó al Wall Street Journal.
Su médico personal desde marzo de 2025, Sean Barbabella, confirmó a The Wall Street Journal un análisis de electrocardiograma asistido por IA que sitúa su edad cardíaca en 65 años. Trump toma:
El informe médico de abril 2025 registró constantes normales para su edad, con recomendación de colonoscopia de seguimiento por pólipo benigno detectado en 2024. Su historial incluye apendicectomía infantil, cirugía de cataratas, Covid-19 tratado con hidroxicloroquina (luego desacreditada) y alergias estacionales.
En los últimos dos meses, imágenes muestran a Trump con ojos cerrados durante eventos públicos. Él y su equipo lo niegan, pero admite dificultades para dormir: "No le gusta demasiado dormir". WSJ documentó también problemas auditivos: en septiembre de 2025, Melania le susurró explicaciones durante una cena con magnates tecnológicos. Trump desmiente ambas quejas.
Estas situaciones contrastan con sus pruebas "perfectas" y alimentan especulaciones en un contexto donde es el líder más longevo en asumir la presidencia, cinco meses mayor que Joe Biden en 2021. Barbabella descartó problemas cardiovasculares mediante TAC, pero las señales visibles persisten.