La AGA actualiza su guía clínica: Cuándo y cómo resecar cada pólipo gástrico según su tamaño y apariencia

Un equipo de expertos liderado por los doctores Anna Buchner y Hashem El-Serag establece nuevas recomendaciones para la detección, clasificación, resección y vigilancia de estas lesiones, las más frecuentes en la endoscopia digestiva alta.

Laura Guio

    La AGA actualiza su guía clínica: Cuándo y cómo resecar cada pólipo gástrico según su tamaño y apariencia

    Los pólipos gástricos se encuentran entre las lesiones más comúnmente identificadas durante la endoscopia digestiva alta. Su diversidad histológica —que incluye pólipos de glándulas fúndicas, pólipos hiperplásicos, hamartomatosos, adenomas gástricos, adenomas de glándulas pilóricas, adenomas de glándulas oxínticas y tumores neuroendocrinos gástricos— representa un reto diagnóstico y terapéutico para el clínico.

     Además, distintos subtipos histológicos pueden coexistir en un mismo paciente, lo que exige una evaluación endoscópica cuidadosa y protocolizada.

    La nueva actualización de práctica clínica de la American Gastroenterological Association (AGA) ofrece un marco comprensivo para comprender la historia natural y la epidemiología de estas lesiones, al tiempo que proporciona orientación sobre las mejores prácticas en detección, resección y vigilancia postresección.

    Evaluación endoscópica: Más allá del pólipo visible

    Uno de los ejes centrales de la actualización es la necesidad de realizar un examen endoscópico sistemático que no se limite al pólipo en sí, sino que incluya una evaluación detallada de la mucosa gástrica circundante.

     Este abordaje permite identificar patología subyacente relevante como la gastritis por Helicobacter pylori, la gastritis autoinmune y la metaplasia intestinal gástrica, factores que condicionan directamente las decisiones de manejo.

    Para ello, el documento recomienda la aplicación del Protocolo de Sydney actualizado, que establece la toma de biopsias en cinco zonas específicas: curvatura menor y mayor del antro (A1 y A2), incisura (A3), y curvatura menor y mayor del cuerpo (B1 y B2). Las muestras deben distribuirse en al menos dos frascos separados —antro y cuerpo— y toda lesión visible debe ser remitida en frasco independiente.

    El papel del Helicobacter pylori y los inhibidores de la bomba de protones

    La actualización subraya que todos los pacientes con pólipos adenomatosos o hiperplásicos deben ser evaluados para H. pylori y tratados en caso de infección confirmada, dado el vínculo entre este patógeno y la progresión neoplásica de la mucosa gástrica.

    En cuanto al uso de inhibidores de la bomba de protones (IBP), se reconoce su fuerte asociación con el desarrollo de pólipos de glándulas fúndicas por hiperplasia. Sin embargo, la guía es clara: cuando existe una indicación válida para el uso de IBP, estos no deben suspenderse ante el hallazgo de este tipo de pólipos.

    Técnica de resección según tamaño y características del pólipo

    El documento establece un algoritmo de decisión basado en el tamaño, la localización y las características endoscópicas del pólipo. Las recomendaciones sobre técnica de resección son las siguientes:

    • = 3 mm: biopsia o polipectomía con asa fría.

    • 4–9 mm: polipectomía con asa fría o resección endoscópica de la mucosa (EMR).

    • = 10 mm: EMR o disección endoscópica de la submucosa (ESD), considerando derivación a un endoscopista con experiencia en resección avanzada.

    Frente a un pólipo solitario, la indicación es resecarlo y tomar biopsias del resto de la mucosa según protocolo. Ante múltiples pólipos, el clínico debe integrar el conocimiento de la epidemiología regional, la historia clínica del paciente y las características de las lesiones para definir la estrategia endoscópica más adecuada.

    Un consenso que fortalece la práctica clínica

    Esta actualización consolida el papel de la endoscopia como herramienta diagnóstica y terapéutica de primer orden en el abordaje de los pólipos gástricos.

     La sistematización del examen endoscópico, la caracterización histológica precisa y la vigilancia postresección estructurada son pilares que, según los autores, deben integrarse en la práctica cotidiana de todo gastroenterólogo.


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