San Juan realiza la primera reparación de válvula tricúspide sin cirugía con el Abbott TriClip™

Un dispositivo que viaja por la vena de la pierna hasta el corazón permite reparar la válvula tricúspide sin cirugía abierta; el Centro Cardiovascular de Puerto Rico y el Caribe realiza el primer procedimiento de este tipo en San Juan

Laura Guio

    San Juan realiza la primera reparación de válvula tricúspide sin cirugía con el Abbott TriClip™

    El Centro Cardiovascular de Puerto Rico y el Caribe marcó un hito en la medicina cardiovascular de la isla: por primera vez en San Juan se utilizó el sistema TriClip de Abbott para reparar la válvula tricúspide de un paciente sin necesidad de abrir el pecho. 

    El procedimiento, mínimamente invasivo, abre una nueva puerta para miles de puertorriqueños —en su mayoría adultos mayores— que padecen una enfermedad cardíaca que históricamente ha sido ignorada, mal diagnosticada y, con frecuencia, dejada sin tratamiento.

    Una válvula que no cierra: El problema que nadie veía

    La insuficiencia tricuspídea, conocida médicamente como regurgitación tricuspídea (TR), ocurre cuando la válvula que separa las dos cavidades derechas del corazón no cierra por completo. Como consecuencia, parte de la sangre fluye en sentido inverso, sobrecargando el corazón y obligándolo a trabajar el doble.

    Sus síntomas —fatiga persistente, dificultad para respirar, hinchazón en piernas o abdomen y pérdida de capacidad para realizar actividades cotidianas— suelen confundirse con el envejecimiento normal, lo que retrasa el diagnóstico. Si no se trata, la enfermedad puede derivar en fibrilación auricular, insuficiencia cardíaca y, en los casos más graves, la muerte.

    Durante décadas, la única alternativa fue la cirugía a corazón abierto, un procedimiento de alta complejidad y elevado riesgo que muchos pacientes, especialmente los de mayor edad o con otras condiciones de salud, no podían tolerar. La medicación, por su parte, rara vez resultó efectiva para controlar el avance de la enfermedad.

    Una válvula que no cierra: El problema que nadie veía

    La insuficiencia tricuspídea, conocida médicamente como regurgitación tricuspídea (TR), ocurre cuando la válvula que separa las dos cavidades derechas del corazón no cierra por completo. Como consecuencia, parte de la sangre fluye en sentido inverso, sobrecargando el corazón y obligándolo a trabajar el doble.

    Sus síntomas —fatiga persistente, dificultad para respirar, hinchazón en piernas o abdomen y pérdida de capacidad para realizar actividades cotidianas— suelen confundirse con el envejecimiento normal, lo que retrasa el diagnóstico. Si no se trata, la enfermedad puede derivar en fibrilación auricular, insuficiencia cardíaca y, en los casos más graves, la muerte.

    Durante décadas, la única alternativa fue la cirugía a corazón abierto, un procedimiento de alta complejidad y elevado riesgo que muchos pacientes, especialmente los de mayor edad o con otras condiciones de salud, no podían tolerar. La medicación, por su parte, rara vez resultó efectiva para controlar el avance de la enfermedad.

    "Ahora podemos ofrecer lo que antes no existía"

    El Dr. Edwin Pérez, cardiólogo intervencionista del Centro Cardiovascular de Puerto Rico y el Caribe, subrayó el impacto que esta tecnología tendrá para los pacientes de la isla. "Durante muchos años, los pacientes con insuficiencia tricuspídea severa tenían opciones de tratamiento muy limitadas, especialmente aquellos que no eran candidatos para cirugía a corazón abierto", señaló. "El procedimiento TriClip nos permite reparar la válvula mediante un enfoque mínimamente invasivo, lo que puede mejorar significativamente los síntomas y la calidad de vida de estos pacientes."

    Alexandra Ortíz, especialista clínica de Abbott, destacó por su parte el significado de llevar esta tecnología a la isla: "Esta tecnología permite a los médicos tratar la enfermedad de la válvula tricúspide con un enfoque mínimamente invasivo que antes no estaba disponible para muchos pacientes."

    Detección temprana, clave para mejores resultados

    Los especialistas insisten en que la enfermedad ha sido históricamente subestimada por la comunidad médica, lo que ha llevado a que muchos casos avancen sin recibir atención oportuna. La llegada del TriClip a Puerto Rico no solo amplía las opciones terapéuticas disponibles, sino que también busca impulsar una mayor conciencia sobre la importancia de diagnosticar la insuficiencia tricuspídea a tiempo.

    Quienes experimenten síntomas como cansancio inusual, falta de aire o hinchazón en extremidades deben consultar a un cardiólogo. La detección y el tratamiento temprano, coinciden los médicos, son determinantes para recuperar la calidad de vida y evitar complicaciones mayores.


    Más noticias de Comunicados de Prensa