La evaluación clínica y los estudios de laboratorio confirmaron diabetes mellitus tipo 2 con hiperglucemia sostenida, asociada a factores de riesgo como obesidad, hipertensión, sedentarismo y antecedentes familiares.

Paciente masculino de 56 años que acude a consulta de medicina interna por presentar aumento progresivo de la sed y necesidad frecuente de orinar desde hace aproximadamente seis meses. El paciente refiere que inicialmente los síntomas eran leves, pero con el paso del tiempo comenzaron a interferir con sus actividades diarias y su descanso nocturno.
Explica que en los últimos meses ha tenido que levantarse varias veces durante la noche para orinar, situación que le provoca cansancio constante durante el día. Además, manifiesta sensación continua de boca seca y necesidad excesiva de ingerir agua.
El paciente también refiere aumento del apetito acompañado de pérdida de peso no intencional de aproximadamente 8 kilogramos en cuatro meses. Comenta que, a pesar de comer más de lo habitual, siente debilidad, fatiga y disminución de energía para realizar sus labores cotidianas.
Durante el interrogatorio, el paciente menciona visión borrosa ocasional, especialmente al final del día, así como aparición lenta de heridas pequeñas en los pies que tardan mucho tiempo en cicatrizar.
Niega fiebre, dolor torácico, dificultad respiratoria o pérdida del conocimiento.
El paciente presenta varios factores de riesgo importantes para el desarrollo de diabetes mellitus tipo 2.
-Hipertensión arterial diagnoticada hace 8 años
-Sobrepeso desde la adultez temprana.
-Vida sedentaria.
-Alimentación rica en carbohidratos y bebidas azucaradas.
-No realiza actividad física regularmente.
-Consumo ocasional de alcohol.
-Niega tabaquismo actual.
-Padre diagnosticado con diabetes mellitus tipo 2.
-Madre con hipertensión arterial.
-Hermano mayor con obesidad.
La presencia de antecedentes familiares aumenta significativamente el riesgo de desarrollar alteraciones metabólicas relacionadas con resistencia a la insulina.
Al examen físico general, el paciente se encuentra consciente, orientado y colaborador. Se observa con sobrepeso y aspecto ligeramente fatigado.
Signos vitales
-Presión arterial: 145/90 mmHg
-Frecuencia cardíaca: 88 latidos por minuto
-Frecuencia respiratoria: 18 respiraciones por minuto
-Temperatura corporal: 36.8 °C
-Peso: 96 kg
-Talla: 1.72 m
-Índice de masa corporal (IMC): 32.4 kg/m²
El IMC confirma obesidad grado I, importante factor asociado a resistencia a la insulina.
Mucosas ligeramente secas. No se observan alteraciones tiroideas ni adenopatías cervicales.
Ruidos cardíacos rítmicos y normales. No se auscultan soplos.
Campos pulmonares ventilados adecuadamente sin ruidos agregados.
Blando y depresible, no doloroso a la palpación. Sin visceromegalias.
Se observan pequeñas lesiones superficiales en ambos pies con cicatrización lenta. Piel reseca y disminución leve de sensibilidad en región plantar.
La disminución de sensibilidad sugiere neuropatía periférica inicial asociada a hiperglucemia prolongada.
Se solicitan estudios metabólicos completos obteniéndose los siguientes resultados:
Glucemia=248 mg/dLGlucemia=248 mg/dL
Valor significativamente elevado compatible con diabetes mellitus.
HbA1c=9.2%HbA1c=9.2%
Este valor indica mal control glucémico sostenido durante los últimos tres meses.
Colesterol total elevado
Triglicéridos elevados.
HDL disminuido.
Creatinina dentro de límites normales.
Microalbuminuria positiva leve.
La presencia de microalbuminuria puede representar daño renal temprano secundario a diabetes.
La diabetes mellitus tipo 2 es una enfermedad metabólica caracterizada por resistencia a la insulina y alteración progresiva de la función de las células beta del páncreas.
Normalmente, la insulina permite que la glucosa entre a las células para ser utilizada como fuente de energía. Sin embargo, en esta enfermedad las células del organismo responden de manera inadecuada a la acción de la insulina.
Como consecuencia, la glucosa permanece elevada en sangre produciendo hiperglucemia persistente.
Con el tiempo, los niveles elevados de glucosa dañan vasos sanguíneos, nervios, riñones, ojos y otros órganos importantes.
Los síntomas clásicos observados en este paciente son:
1. Poliuria:
Aumento excesivo de la frecuencia urinaria debido al exceso de glucosa en sangre.
2. Polidipsia:
Sed intensa ocasionada por pérdida de líquidos.
3. Polifagia:
Incremento del apetito por incapacidad celular para utilizar glucosa correctamente.
4. Pérdida de peso:
A pesar del aumento del apetito, el organismo comienza a utilizar grasa y músculo como fuente de energía.
5. Fatiga:
Disminución de energía por alteración del metabolismo celular.
Entre las enfermedades que deben considerarse se encuentran:
1. Diabetes Mellitus Tipo 1
2. Diabetes Insípida
3. Síndrome Metabólico
4. Hipertiroidismo
Plan terapéutico y manejo
Se orienta al paciente sobre cambios importantes en el estilo de vida:
-Disminución del consumo de azúcar y carbohidratos refinados.
-Dieta balanceada rica en vegetales y proteínas saludables.
-Reducción de peso corporal.
-Actividad física regular.
-Suspensión de bebidas azucaradas.
-Control periódico de glucosa.
Se inicia:
-Metformina como medicamento de primera línea.
-Control antihipertensivo.
-Estatinas para dislipidemia.
-Educación diabetológica.
El paciente deberá asistir periódicamente a:
-Medicina interna
-Endocrinología
-Nutrición
-Oftalmología
-Evaluación de pies diabéticos
Si la enfermedad no es controlada adecuadamente pueden aparecer:
-Neuropatía diabética
-Nefropatía diabética
-Retinopatía diabética
-Enfermedad cardiovascular
-Pie diabético
-Infecciones recurrentes
Luego de tres meses de tratamiento, cambios alimenticios y pérdida de peso progresiva, el paciente presentó mejoría clínica significativa.
Disminuyó la sed excesiva, la frecuencia urinaria y la fatiga. Los niveles de glucosa mostraron mejor control y el paciente inició adaptación favorable a los nuevos hábitos de vida.
El pronóstico puede ser favorable cuando existe diagnóstico temprano, adherencia al tratamiento y control adecuado de factores de riesgo.
Sin embargo, la diabetes mellitus tipo 2 es una enfermedad crónica que requiere seguimiento médico continuo y compromiso permanente del paciente para evitar complicaciones a largo plazo.