Melanoma gástrico primario en mujer de 71 años con distensión abdominal y anorexia

El melanoma gástrico primario es un cáncer raro y agresivo, que representa alrededor del 1% de los melanomas no cutáneos, suele presentarse en adultos mayores con síntomas gastrointestinales inespecíficos y, por ello, se diagnostica estadios avanzados.

Katherine Ardila

    Melanoma gástrico primario en mujer de 71 años con distensión abdominal y anorexia

    Una mujer de 71 años acudió al hospital con un cuadro de más de seis meses de distensión abdominal persistente y pérdida significativa del apetito. Estos síntomas, aunque inespecíficos, llevaron a la realización de estudios de imagen que revelarían una patología poco frecuente. 

    El melanoma maligno (MM) es un cáncer que comúnmente asociamos con la piel, pero existen formas muy raras que surgen en otros órganos. El melanoma gástrico primario (MGP) es una de estas variantes excepcionales, representando apenas el 1% de todos los melanomas no cutáneos. 

    Se presenta predominantemente en pacientes de edad avanzada y suele diagnosticarse en estadios avanzados, lo que conlleva un pronóstico desfavorable.

    Hallazgos diagnósticos: imagen y confirmación patológica

    Para investigar la causa de sus síntomas, a la paciente se le realizó una tomografía computarizada (TC) abdominal con contraste. Las imágenes revelaron un engrosamiento anormal de la pared del estómago, específicamente en la región del cardias, el fundus y el cuerpo gástrico. 

    Además, se observaron múltiples metástasis en los ganglios linfáticos localizados entre el hígado y el estómago, así como en el espacio retroperitoneal. Estos hallazgos radiográficos fueron altamente sugestivos de una lesión maligna gástrica invasiva, con infiltración de la capa muscular profunda de la pared del estómago y la presencia de un trombo tumoral vascular.

    Tras completar la evaluación preoperatoria y descartar contraindicaciones, la paciente fue sometida a una intervención quirúrgica. La pieza quirúrgica extraída permitió una descripción macroscópica detallada: en la pequeña curvatura del estómago, a 1 cm del extremo superior, se identificó una masa ulcerada de 4.5 x 4 cm, con una superficie de característica coloración negruzca. 

    El análisis histopatológico definitivo confirmó el diagnóstico de melanoma maligno. La inmunohistoquímica, una técnica esencial para tipificar los tumores, mostró un patrón característico: positividad para los marcadores S-100, HMB-45 y Vimentina (Vim+), típicos del melanoma.

    El índice de proliferación celular Ki-67 era alto (aproximadamente 70%), indicando una alta agresividad tumoral. Los estudios de patogénesis molecular no mostraron mutaciones significativas en los genes HER-2 o B-RAF dentro del rango analizado.

    Abordaje terapéutico: cirugía radical y quimioterapia adyuvante

    El diagnóstico de melanoma gástrico primario se consolidó tras descartar un tumor primario en otra localización mediante una tomografía por emisión de positrones (PET/CT) de cuerpo entero. 

    Para este tipo de tumor, la cirugía radical es el pilar fundamental del tratamiento. Durante la intervención, no solo se resecó el tumor gástrico, sino que también se realizó una linfadenectomía (disección de los ganglios linfáticos), crucial dado la alta tendencia de este cáncer a metastatizar a través del sistema linfático. Este procedimiento ampliado es vital para prolongar la supervivencia.

    Sin embargo, los melanomas de mucosas, como el gástrico, tienen un comportamiento biológico más agresivo que los cutáneos, con mayor riesgo de invasión vascular, recaída local y metástasis a distancia. 

    Por ello, el tratamiento adyuvante posterior a la cirugía es determinante. Basándose en evidencia científica, como el estudio de Lian B. et al., se instituyó para esta paciente un régimen de quimioterapia adyuvante combinando temozolomida y cisplatino. 

    La paciente completó exitosamente 6 ciclos de este tratamiento. En los controles de seguimiento posteriores, hasta la fecha, no se han detectado signos de recurrencia de la enfermedad.

    Conclusión 

    Este caso subraya la importancia de considerar diagnósticos poco comunes, como el melanoma gástrico primario, ante síntomas gastrointestinales persistentes en pacientes mayores, especialmente cuando las imágenes sugieren una lesión maligna. 

    El manejo exitoso requirió un enfoque multidisciplinario: una sospecha clínica acertada, el uso integrado de técnicas de imagen avanzadas (TC, PET/CT), un diagnóstico histológico e inmunohistoquímico preciso, y un plan terapéutico agresivo y combinado que incluyó cirugía radical seguida de quimioterapia adyuvante basada en evidencia. 

    Para estas raras entidades, es imperativo que los médicos busquen y apliquen la mejor evidencia científica disponible, combinada con todos los recursos diagnósticos auxiliares, para poder ofrecer a los pacientes un plan de tratamiento científico, razonable y con la mejor posibilidad de éxito.



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