Un nuevo estudio advierte que las mujeres en perimenopausia y menopausia tienen hasta el doble de probabilidades de presentar una salud cardíaca deficiente, con mayores niveles de colesterol y azúcar en sangre.

Las mujeres que entran en la perimenopausia, la etapa previa a la menopausia en la que los ciclos menstruales se vuelven irregulares y las hormonas comienzan a fluctuar, presentan cambios importantes en su salud cardiovascular.
Así lo revela una investigación publicada en el Journal of the American Heart Association, basada en datos de más de 9.200 mujeres entre los 18 y 80 años.
El análisis, realizado con el programa Life´s Essential 8 de la American Heart Association, mostró una caída progresiva en la salud cardíaca de las mujeres:
73/100 en mujeres premenopáusicas
69/100 en mujeres perimenopáusicas
64/100 en mujeres posmenopáusicas
Además, las mujeres en menopausia tuvieron el doble de probabilidades de presentar baja salud cardíaca frente a quienes aún no la han iniciado.
El estudio encontró que las mujeres en esta etapa presentan con mayor frecuencia 76% más probabilidad de colesterol alto y 83% más dificultades para controlar el azúcar en sangre
Según los investigadores, estos cambios podrían estar relacionados con las fluctuaciones del estrógeno, que influyen en el colesterol, la resistencia a la insulina, la presión arterial y el peso corporal.
La investigadora principal, la Dra. Garima Arora de la University of Alabama at Birmingham, señaló que la perimenopausia debe entenderse como una "ventana de oportunidad" para actuar de forma preventiva.
También la Dra. Amrita Nayak indicó que este periodo es clave porque el riesgo cardiovascular parece intensificarse durante la transición reproductiva.
El papel de la alimentación
El estudio identificó que la nutrición fue el factor con peor puntuación dentro de los ocho indicadores de salud cardiovascular.
Los investigadores resaltan que mejorar hábitos alimenticios, como seguir patrones saludables tipo dieta DASH, puede ser clave para reducir riesgos.
Las especialistas recomiendan que las mujeres hablen con sus equipos de salud sobre cambios hormonales, medición temprana de presión arterial, control de colesterol y glucosa
Además, plantean que este momento es ideal para establecer una línea base de la salud cardíaca.
La investigación planea dar seguimiento a mujeres durante varios años para observar la evolución hormonal y cardiovascular.