¿Vacunas para combatir el cáncer? La nueva frontera de la medicina

Una terapia experimental basada en edición genética logró reducir de forma sostenida el colesterol LDL y los triglicéridos durante un año después de una única infusión.

Redacción MSP

    ¿Vacunas para combatir el cáncer? La nueva frontera de la medicina

    Cuando se habla de vacunas contra el cáncer, no se trata de una única tecnología ni de una vacuna que pueda prevenir todos los tumores. La investigación avanza en diferentes estrategias que buscan aprovechar el sistema inmunitario para prevenir determinados cánceres o combatir aquellos que ya se han desarrollado.

    Algunas de estas herramientas ya forman parte de la prevención. Las vacunas contra el virus del papiloma humano (VPH) y la hepatitis B pueden prevenir infecciones que, con el tiempo, pueden causar determinados tipos de cáncer, incluidos el cáncer de cuello uterino y el cáncer de hígado. Pero el siguiente paso de la investigación busca utilizar las vacunas directamente contra las células tumorales.

    Vacunas diseñadas para cada paciente

    Una de las estrategias más prometedoras utiliza tecnología de ARN mensajero (ARNm) para crear tratamientos personalizados a partir de las características genéticas del tumor de cada paciente.

    En agosto de 2026, Moderna y Merck anunciaron resultados positivos de un ensayo clínico de fase 3 que evaluó intismeran autogene, una terapia experimental personalizada, en personas con melanoma de alto riesgo que habían sido sometidas a cirugía.

    La terapia se diseña a partir de las mutaciones específicas encontradas en el tumor de cada paciente y busca enseñar al sistema inmunitario a reconocer esas características para atacar las células cancerosas.

    ¿Y qué significa esto para la prevención?

    El Instituto Nacional del Cáncer señala que los científicos estudian vacunas capaces de entrenar al sistema inmunitario para prevenir determinados cánceres que no son causados por virus, especialmente en personas con un riesgo elevado de desarrollar la enfermedad. Estas estrategias todavía se encuentran en investigación.

    La diferencia es importante: las vacunas contra el VPH y la hepatitis B ya permiten prevenir algunos cánceres al evitar infecciones que pueden provocarlos, mientras que las vacunas terapéuticas y las futuras vacunas preventivas contra otros tumores todavía están avanzando mediante ensayos clínicos.

    El objetivo de estas investigaciones es cada vez más preciso: no solamente tratar un cáncer cuando aparece, sino utilizar las características biológicas de cada tumor para anticiparse a su desarrollo o ayudar al sistema inmunitario a combatirlo de manera más específica.

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