El entumecimiento puede esconder un problema neurológico: ¿cuándo prestar atención?

Que una mano, un brazo o una pierna se "duerman" ocasionalmente suele tener una explicación sencilla, pero cuando el entumecimiento persiste, empeora o aparece junto con otros síntomas puede requerir una evaluación médica.

Redacción MSP

    El entumecimiento puede esconder un problema neurológico: ¿cuándo prestar atención?

    Sentir hormigueo o pérdida temporal de sensibilidad es algo que muchas personas han experimentado. Puede ocurrir después de permanecer mucho tiempo en una misma posición o ejercer presión sobre un nervio y desaparecer al cambiar de postura.

    Megan Everson, neurocirujana y especialista en columna del Sistema de Salud de Mayo Clinic en Eau Claire, explica que el entumecimiento y el hormigueo pueden aparecer cuando un nervio está dañado, irritado o comprimido en algún punto de su recorrido.

    Sin embargo, cuando la sensación aparece de manera recurrente o sin una causa evidente, puede ser una señal de un problema que afecta los nervios.

    ¿Cuándo puede tener una causa neurológica?

    Una de las posibilidades es la neuropatía periférica, un trastorno que afecta los nervios encargados de transmitir información entre el cerebro, la médula espinal y el resto del cuerpo.

    El entumecimiento, el hormigueo, el ardor, el dolor o la pérdida de sensibilidad suelen aparecer especialmente en manos y pies. La diabetes es una de las causas más frecuentes de neuropatía periférica, aunque también puede relacionarse con deficiencias vitamínicas, algunos medicamentos, consumo prolongado de alcohol, enfermedades autoinmunes, lesiones o compresión de los nervios.

    Cuando el entumecimiento persiste, el tratamiento depende de la causa. Puede incluir fisioterapia, medicamentos para determinados tipos de dolor neuropático u otros procedimientos cuando existe una compresión nerviosa que requiere intervención.

    ¿Cuándo es una emergencia?

    Hay una situación que requiere especial atención: un entumecimiento que aparece de forma repentina, especialmente en un lado de la cara, un brazo o una pierna.

    Si además se presenta dificultad para hablar, debilidad, alteraciones de la visión, mareo, pérdida del equilibrio o un dolor de cabeza intenso y repentino, puede tratarse de una señal de accidente cerebrovascular.

    Ante estos síntomas, se debe buscar atención médica de emergencia de inmediato.

    El entumecimiento no siempre significa que exista una enfermedad neurológica. Sin embargo, cuando es persistente, recurrente, aparece sin una causa evidente o se acompaña de otros síntomas, identificar su origen y consultar a tiempo puede ser fundamental.

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