El kwashiorkor es una forma grave de desnutrición energético-proteica que se caracteriza principalmente por una deficiencia importante de proteínas, acompañada de alteraciones metabólicas y nutricionales.

Se presenta con mayor frecuencia en niños pequeños después del destete, especialmente cuando la alimentación se basa principalmente en carbohidratos y existe un aporte insuficiente de proteínas.
Clínicamente puede manifestarse mediante edema, cambios en la piel y el cabello, pérdida de masa muscular, alteraciones del crecimiento, apatía, irritabilidad y mayor susceptibilidad a las infecciones.
Paciente masculino de 2 años y 8 meses de edad, llevado por su madre al servicio de pediatría por presentar aumento progresivo del volumen de ambos pies y piernas, abdomen aumentado de tamaño, cambios en la coloración de la piel y cabello, además de disminución del apetito y decaimiento. La madre refiere que el niño había sido alimentado con lactancia materna durante los primeros meses de vida, pero posteriormente fue destetado de manera temprana.
Desde entonces, su alimentación se basó principalmente en arroz, plátano, víveres y bebidas azucaradas, con consumo escaso de carnes, huevos, leche y otros alimentos ricos en proteínas. Durante los últimos tres meses presentó pérdida progresiva de masa muscular, disminución de la actividad habitual y episodios recurrentes de diarrea. Durante la última semana la madre observó hinchazón en los pies, que posteriormente se extendió hacia las piernas. También notó que el cabello se encontraba más fino, quebradizo y con zonas de coloración más clara.
Producto de un embarazo aparentemente sin complicaciones y nacido a término mediante parto vaginal. No presenta antecedentes de enfermedades crónicas conocidas. Esquema de vacunación incompleto para la edad. Ha presentado varios episodios de diarrea durante los últimos meses. Historia alimentaria La alimentación actual del paciente consiste principalmente en arroz, plátano, yuca y otros alimentos ricos en carbohidratos. El consumo de alimentos proteicos es muy limitado. La madre refiere que el niño consume carne o huevo aproximadamente una vez por semana y presenta poco consumo de leche y derivados.
Paciente pediátrico consciente, con aspecto enfermo, hipoactivo y con facies de desnutrición.
Frecuencia cardíaca: 118 lpm.
Frecuencia respiratoria: 28 rpm.
Temperatura: 37,8 °C.
Saturación de oxígeno: 98 %.
Peso: 8,1 kg.
Talla: 82 cm.
A la inspección se observa edema bilateral con fóvea en miembros inferiores, que asciende hasta la región pretibial. Presenta abdomen globoso y disminución evidente de la masa muscular. Fisiopatología En el kwashiorkor existe un aporte insuficiente de proteínas y otros nutrientes esenciales.
La disminución de la síntesis hepática de albúmina provoca una reducción de la presión oncótica plasmática, favoreciendo el desplazamiento de líquido desde el espacio intravascular hacia el intersticio y produciendo edema.
La deficiencia nutricional también provoca pérdida de masa muscular, alteraciones de la función inmunológica, cambios en la piel y el cabello y retraso del crecimiento. Además, pueden aparecer alteraciones hidroelectrolíticas, anemia, hipoglucemia e infecciones, debido a la disminución de las defensas del organismo.
Después de iniciar el tratamiento nutricional y controlar la infección asociada, el paciente presenta mejoría progresiva del estado general. El edema disminuye gradualmente y aumenta su actividad física y apetito. Se mantiene vigilancia del peso, crecimiento, tolerancia alimentaria y parámetros bioquímicos. La madre recibe orientación sobre alimentación adecuada para la edad, haciendo énfasis en la incorporación de fuentes de proteínas como huevo, pescado, carnes, leche, legumbres y otros alimentos disponibles en la comunidad.
El kwashiorkor constituye una manifestación grave de desnutrición que puede comprometer múltiples sistemas del organismo. El reconocimiento temprano de signos como edema bilateral, pérdida de masa muscular, alteraciones de la piel y el cabello, retraso del crecimiento y antecedentes de alimentación deficiente en proteínas permite establecer el diagnóstico y comenzar oportunamente el tratamiento. La prevención depende de una alimentación adecuada durante la infancia, lactancia materna apropiada, introducción oportuna de alimentos complementarios, educación nutricional, prevención y tratamiento de infecciones y seguimiento periódico del crecimiento y desarrollo infantil.