Puerto Rico mantiene bajo vigilancia la circulación de los principales virus respiratorios, con un escenario epidemiológico que muestra comportamientos distintos para influenza y COVID-19.

La vigilancia epidemiológica permite identificar cambios en la circulación de estos virus y determinar cuándo la actividad respiratoria alcanza niveles que requieren reforzar las medidas de prevención. En el caso de la influenza, Puerto Rico ya ha experimentado temporadas con una importante carga de enfermedad: la temporada 2025-2026 cerró con alrededor de 73.479 casos y 232 muertes asociadas, de acuerdo con datos presentados por el Departamento de Salud.
El comportamiento actual, sin embargo, es diferente. Ramos asegura que los indicadores de influenza se mantienen por debajo del umbral, mientras que el COVID-19 continúa en vigilancia por una actividad mayor, aunque con una tendencia favorable.
"En influenza estamos por debajo de umbral y en COVID estamos alto, pero hemos ido bajando con el paso de las semanas, pero todo este tema está controlado", manifestó el Dr. Víctor Ramos, Secretario del departamento de Salud de Puerto Rico en entrevista para la Revista de Medicina y Salud Pública.
Uno de los elementos centrales de la estrategia de prevención continúa siendo la vacunación. El secretario informó que más de 168.000 dosis de influenza han sido administradas durante este año, como parte de los esfuerzos para aumentar la protección de la población frente al virus.
La vacunación es especialmente relevante para reducir el riesgo de complicaciones graves por influenza en personas con mayor vulnerabilidad, entre ellas los adultos mayores, niños pequeños, embarazadas y personas con determinadas condiciones crónicas. El propio Departamento de Salud ha mantenido la inmunización como una de las principales herramientas de prevención frente a la circulación del virus.
La experiencia de la temporada anterior también muestra la importancia de mantener las coberturas de vacunación. Para abril de 2026, Salud había reportado más de 457.000 dosis administradas durante la temporada 2025-2026, mientras que el número de muertes asociadas a influenza había alcanzado 186 en ese momento.
El escenario actual supone, por tanto, un llamado a mantener la vigilancia y las medidas preventivas, incluso cuando algunos indicadores muestran una evolución favorable. La disminución de la circulación no significa que los virus respiratorios hayan desaparecido, especialmente entre las poblaciones con mayor riesgo de desarrollar complicaciones.
Aunque sus indicadores permanecen bajo vigilancia, los reportes del Departamento de Salud también han mostrado una reducción en los casos. En abril de 2026, por ejemplo, se notificaron 132 casos nuevos y once muertes asociadas a COVID-19 en lo que iba del año.
En este contexto, el secretario del Departamento de Salud de Puerto Rico, Víctor Ramos, asegura que la situación epidemiológica se encuentra bajo control y destaca el comportamiento favorable observado en las últimas semanas.
"En influenza estamos por debajo de umbral y en COVID estamos alto, pero hemos ido bajando con el paso de las semanas, pero todo este tema está controlado. En todo este año no llevamos más de 50 muertes por influenza y COVID en la isla".
El comportamiento de las enfermedades respiratorias puede variar a lo largo del año y requiere un seguimiento constante de casos, hospitalizaciones y defunciones. La temporada de influenza 2025-2026 dejó una muestra del impacto que puede alcanzar el virus en Puerto Rico.