Anualmente, alrededor de 5.000 habitantes en la isla mueren a causa de ataques de corazón o enfermedades cardiovasculares, lo que representa el 18.3% del total de fallecimientos. Según La Asociación Americana del Corazón, cerca de 240.000 (1 de cada 10) personas adultas viven con condiciones cardiacas; de ellos, 3 de cada 4 jóvenes presentan la misma patología debido al mal estilo de vida que llevan.

La organización Mundial de la salud tiene cifras preocupantes al respecto, pues no solo Puerto Rico tiene un alto índice de población con estas condiciones, sino que alrededor del mundo, las enfermedades cardíacas también son tema de preocupación.
Alrededor de 19.8 millones de personas mueren cada año como consecuencia de una patología cardiaca, lo que representa al 32% de toda la población, estableciendo que de estas muertes, el 85% se dieron por infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares
Las enfermedades cardíacas más comunes entre la comunidad puertorriqueña son la hipertensión arterial, cardiopatía coronaria e insuficiencia cardíaca, como consecuencia de factores como:
obesidad y sobrepeso: el 72% de la población puertorriqueña sufre de esta condición
diabetes: el 57% de los isleños padecen de diabetes mellitus
Hipertensión y tabaquismo: afecta a casi el 10% de la comunidad
La Asociación Americana del Corazón, enfatiza que es importante reconocer los signos que pueden estar relacionados con ataques al corazón, ya que, atenderlos de manera oportuna puede evitar desenlaces fatales
Para tener en cuenta:
Molestia en el pecho: Se presenta en la parte central del pecho, es una señal clara de un posible ataque cardiaco; este, puede desaparecer en cuestión de segundos pero también su duración puede ser hasta dos minutos. Esta presión también se puede dar en brazos, espalda, cuello, mandíbula, o estómago.
Respiración entrecortada: Puede estar asociada directamente, con la molestia en el pecho, ya que al presentar esta presión, la persona evita respirar de manera normal para evitar el dolor.
Otros signos de alarma también son: Sudor frío, náuseas, irregularidad en el ritmo cardiaco y cansancio inusual.
No solo basta con identificar los signos de alarma, sino que hay una serie de acciones básicas, que si se acatan con rigurosidad, se puede eludir esta condición:
Tener disciplina a la hora de tomar los medicamentos prescritos por el médico
Control periódico con especialista
Programas de rehabilitación cardiaca
Tener un buen estilo de vida
Tener una red de apoyo
Los organismos de salud exhortan en buscar ayuda de manera oportuna; para ello está habilitada la línea 911 o al número de emergencia local para direccionar de manera clara y eficaz a la persona que esté sufriendo un posible ataque cardiaco.