El líder del gremio médico cuestiona las condiciones de pago a los médicos primarios, denuncia una creciente carga administrativa y advierte que los cambios en el Plan Vital podrían afectar la permanencia de profesionales.

El presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, Carlos Díaz, lanzó un nuevo reclamo contra las aseguradoras por las condiciones económicas y administrativas que enfrentan los médicos primarios, en medio de la controversia por las métricas asociadas al pago mensual por paciente del Plan Vital.
"El país está cansado del maltrato de las aseguradoras", expresó Díaz, al cuestionar un modelo que, según sostuvo, impone a los profesionales de la salud requisitos administrativos y económicos que dificultan el funcionamiento de sus oficinas y el ejercicio de la medicina.
La controversia gira en torno al pago de 18 dólares por paciente al mes, una tarifa establecida para los médicos primarios del Plan Vital en 2023 como parte de los esfuerzos para retener profesionales y reducir el éxodo médico. El Colegio ha manifestado su preocupación ante los criterios de cumplimiento vinculados a ese pago y sus posibles consecuencias para los proveedores.
En octubre de 2026, la discusión tomó fuerza ante la posibilidad de que el pago efectivo se reduzca a 12,60 dólares mensuales por paciente cuando no se cumplan determinadas métricas, según las preocupaciones expresadas por el gremio. La Administración de Seguros de Salud de Puerto Rico (ASES) publicó una normativa relacionada con la implementación de métricas uniformes para el cumplimiento del tarifario mínimo de 18 dólares.
Díaz sostuvo que la tarifa permanece sin un ajuste proporcional al aumento de los gastos que implica mantener una oficina médica, entre ellos el pago de personal, alquiler, servicios públicos y otros costos operacionales.
"Las oficinas de un médico son como un negocio, tiene que tener personal, pagar renta y tiene que pagar los servicios generales. Hay que decir que todo eso ha estado en aumento a lo largo de los años", afirmó.
A su juicio, la presión no se limita a los aspectos económicos. El presidente del Colegio también cuestionó el tiempo que los médicos deben dedicar a cumplir con los requisitos administrativos y las métricas de las aseguradoras, en lugar de concentrarse en la atención clínica. "Hoy en día el médico es esclavo administrativo de las aseguradoras para que todo en el mundo de afuera pinte bonito y pinte bien", manifestó.
El dirigente considera que los médicos primarios tienen una función esencial en el sistema de salud, pues coordinan la atención, dan seguimiento a los pacientes y contribuyen al cumplimiento de indicadores de calidad. Sin embargo, entiende que esas responsabilidades deben ir acompañadas de condiciones de pago que permitan sostener sus prácticas.
Ante la controversia, Díaz indicó que el Colegio apoyará a los profesionales que decidan recurrir a los tribunales para impugnar las medidas relacionadas con los pagos.
"El Colegio no puede demandar directamente, pero cualquiera de nosotros puede poner una demanda como individuo. El doctor Carlos Mellado López ya lo quiere hacer y nosotros lo vamos a estar apoyando", señaló.
El dirigente reiteró que la organización continuará trabajando en una propuesta para revisar la tarifa y defender las condiciones de los médicos primarios. "Nosotros vamos a trabajar la propuesta porque los pacientes, las farmacias y los médicos ya están cansados del abuso de las aseguradoras", concluyó.
El reclamo del Colegio sitúa nuevamente en el centro del debate la relación entre los proveedores, las aseguradoras y las entidades gubernamentales responsables del Plan Vital. Para el gremio, el reto consiste en establecer condiciones de pago y mecanismos de cumplimiento que permitan sostener las prácticas médicas sin comprometer la atención que reciben los pacientes en Puerto Rico.
El presidente del gremio atribuyó a las condiciones impuestas por las aseguradoras y a la falta de medidas gubernamentales las dificultades que, según dijo, enfrentan los médicos para continuar ejerciendo en Puerto Rico.
"El éxodo inducido es por parte de las aseguradoras y el gobierno. No he visto en cuatro años ni un proyecto para beneficiar a los médicos en nuestra isla", expresó.
Díaz advirtió que mantener tarifas que considera insuficientes, mientras aumentan los gastos y las exigencias administrativas, puede comprometer la viabilidad de algunas prácticas médicas. También alertó sobre las consecuencias que una eventual reducción de ingresos podría tener para los proveedores.
No obstante, el alcance de ese posible impacto requiere evaluarse con datos sobre los pagos efectivos, los costos de operación y la disponibilidad de médicos en las distintas regiones de la isla.