Durante el Mes de la Diabetes, especialistas del Hospital Auxilio Mutuo y la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología destacan la importancia de la detección temprana, los cambios en el estilo de vida y el seguimiento médico para controlar la enfermedad.

La diabetes continúa representando un desafío para la salud pública en Puerto Rico. Durante la actividad de concienciación Encendido Azul, celebrada en el Hospital Auxilio Mutuo, profesionales de la salud advirtieron sobre la prevalencia de esta condición y la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención, diagnóstico y educación dirigidas a la población.
Según explicó Maribel González, gerente del Departamento de Nutrición del hospital, aproximadamente entre el 19 % y el 20 % de la población mayor de 18 años padece diabetes, lo que representa unas 480,000 personas.
La especialista señaló que la condición ha mostrado un incremento a través del tiempo y que también está afectando a jóvenes y niños.
La detección temprana como herramienta de prevención
La endocrinóloga Melba Feliciano, presidenta de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología, destacó que la prevención debe comenzar con la identificación de los factores de riesgo y el reconocimiento de las señales de la enfermedad.
La especialista explicó que muchas personas pueden padecer diabetes sin conocer su diagnóstico, por lo que insistió en la importancia de la educación y la evaluación médica oportuna.
Asimismo, sostuvo que el propósito de las iniciativas de concienciación no es presentar la enfermedad desde una perspectiva exclusivamente negativa, sino transmitir un mensaje de esperanza mediante la prevención y el acceso a información confiable.
Por su parte, la endocrinóloga Laure-Anne Hermosa Peña, encargada de educación a la comunidad de la Sociedad Puertorriqueña de Endocrinología y Diabetología, subrayó que los pacientes deben conocer su condición para asumir un papel activo en el manejo de su salud.
Alimentación y actividad física como parte del tratamiento
González explicó que, una vez diagnosticada la diabetes, el tratamiento médico debe complementarse con modificaciones en los hábitos alimentarios.
Entre las recomendaciones mencionó priorizar carbohidratos complejos y alimentos ricos en fibra, como el arroz, el pan y las pastas integrales; aumentar el consumo de frutas y vegetales frescos, y elegir grasas saludables presentes en el aceite de oliva, el aguacate, las nueces y las almendras.
También destacó la importancia de consumir suficiente agua, mantener actividad física y desarrollar actividades recreativas que contribuyan a reducir el estrés.
La profesional recomendó 180 minutos semanales de actividad física como parte de las medidas para favorecer el control de la enfermedad.
Educación para pacientes y familiares
Como parte de los servicios disponibles, González informó que el Hospital Auxilio Mutuo cuenta con clínicas ambulatorias de Nutrición, donde los pacientes pueden recibir orientación de dietistas licenciados mediante una orden médica.
Además, destacó el Programa de Educación en Diabetes, certificado desde 2001, que ofrece herramientas tanto a los pacientes como a sus familiares para el manejo de la condición.
La jornada Encendido Azul reunió a diferentes departamentos y organizaciones vinculadas con la atención de la diabetes, con el propósito de acercar información y orientación a pacientes, visitantes y profesionales de la salud.